jueves, 28 de abril de 2016

LIBERTARIOS DE ARAGÓN: CONSEJO DE ARAGÓN Y LOS ANARQUISTAS


Recientemente tuvo lugar en el Salón de Actos del Centro Aragonés de Barcelona la presentación del libro: LIBERTARIOS DE ARAGÓN de Agustín Martín Soriano. 

1.- El autor:
Agustín Martín Soriano es natural de Lechago (Teruel). Como tantos aragoneses, en 1965 emigró con su familia a Barcelona donde permaneció hasta 1982.  Ese año regresó a Zaragoza. Ingeniero técnico químico por la U.B. es un amante de todo lo relacionado con la historia de Aragón. Ha sido militante de la CHA, concejal del Ayuntamiento de Zaragoza. En 2011 abandona la política activa para pasar a dedicarse a actividades de carácter cultural, entre las que cabe destacar su pertenencia al Rolde de Estudios Aragoneses y a alguna asociación de carácter vecinal. En el inicio de su disertación rememoró que  también fue socio de este Centro donde leyó el primer libro sobre el anarquismo.
José Luis Melero, prologuista de la obra, manifiesta que Agustín Martín procede de "esa tradición de ciertos sectores del aragonesismo de izquierdas de mirar con simpatía manifiesta las doctrinas anarquistas y el movimiento libertario que tanta importancia tuvieron en el pasado reciente de Aragón".
2.- El Consejo de Aragón:
Tras el 18 de julio, la mitad oriental de Aragón quedó separada de su habitual centro administrativo de Zaragoza y en gran medida también del gobierno republicano de Madrid. La necesidad de organizar la vida económica y social de estas comarcas, privadas de las referencias de las capitales, está en los orígenes de la creación de una institución que lleve a  cabo una especie de autogobierno. En este contexto histórico se halla el fundamento de la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón (CRDA), a veces también denominado Consejo de Aragón, con capital primero en Fraga y después en Caspe. Esta entidad desempeñará una función administrativa sobre la mencionada mitad oriental de Aragón durante la II República Española en pleno proceso de la Guerra Civil. Dicho consejo estaba compuesto mayoritariamente por miembros anarquistas de la CNT (50.000 afiliados) y algunos del Frente Popular.  Su vida fue efímera: de octubre de 1936 hasta agosto de 1937. Fue presidido por Joaquín Ascaso, militante cenetista.  
Entre otras medidas que adoptó este Consejo, cabe destacar la supresión de la propiedad privada, así como el dinero, y la creación de las colectividades. Esta forma de agrupamiento obtuvo algunos éxitos en cuestiones de carácter social, pero su contribución a la guerra dejaba bastante que desear. Según cita el historiador Hugh Thomas, "la producción de carbón en las minas de Utrillas solo alcanzó la décima parte de las cifras anteriores a la guerra".
Como es bien sabido, y así lo manifiesta el autor en la Introducción de su obra, el anarquismo es una filosofía política y social que propugna la abolición del Estado, entendido como gobierno, y de todo tipo de jerarquía, autoridad o control social que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas. En la sociedad que propone el anarquismo, la dirección principal de la autoridad viene de abajo. Una especie de democracia directa, asamblearia, contraria a las clásicas  de carácter representativo que adoptan una forma de autoridad de arriba  abajo, aunque en última instancia decidan los votantes. Entre sus componentes hay de todo: violentos, pacifistas, idealistas...Ramón Acín, por ejemplo, fue catedrático de la Normal de Magisterio de Huesca. Anarquista pacifista llegó a decir que "a los niños no hay que pegarles ni con una flor". Otros anarquistas, sin embargo se caracterizaron por ejercer la violencia hasta lo más extremo: el asesinato. Cito solo algunos ejemplos de anarquistas aragoneses partidarios de la acción directa más conocidos de la historia: Santiago Salvador Franch, autor del famoso atentado del Liceo de Barcelona; Manuel Pardiñas, asesino de Canalejas, Rafael Torres Escartín y Francisco Ascaso, que acabaron con la vida del cardenal Soldevila; Justo Bueno Pérez, el pistolero de la FAI, responsable del asesinato de Miquel Badía, jefe de la policía de la Generalitat republicana...
La independencia con que había actuado el Consejo de Aragón siempre irritó a las autoridades republicanas y después de haber recuperado el control de Cataluña, Indalecio Prieto, ministro de Defensa Nacional, cursó órdenes  al Ejército y la División del Comandante Líster, que fue enviada de maniobras a Aragón, para que llevasen a cabo la detención de los miembros anarquistas del Consejo de Aragón  bajo varias acusaciones.
3.- La bandera de Aragón:
Según Agustín Martín, la gestación de este libro hay que buscarla en la aparición  casi fortuita en 2011 de un ejemplar en pequeño formato de la desaparecida bandera del Consejo de Aragón. Consta de dos caras: en el anverso, la bandera del Consejo con su escudo  y en el reverso, la bandera republicana. La existencia de esta bandera constituye una prueba más de la oficialidad de este organismo aragonés, un gobierno en toda la regla, que además se dotó de las fuerzas de seguridad propias para preservar el orden.
4.- Conclusión:
El libro presentado trata del anarquismo aragonés  desde sus inicios decimonónicos hasta la actualidad. Agustín Martín no puede ni quiere ocultar su simpatía y afecto por el anarquismo. Prueba de ello son las más de 2500 reseñas de anarquistas aragoneses que se pueden hallar en esta obra. Con ella contribuye a que se tenga una noción sobre esta filosofía más en consonancia con la realidad y su polifacética complejidad. En el mundo libertario, como en otros, se ha dado una dualidad: los partidarios de la acción sindical no violenta frente a los de la acción directa. Normalmente siempre se asocia anarquismo con violencia, con el terrorismo ávido de sangre y creador del caos. Hubo, es cierto, seguidores de esa línea execrable, pero también muchos anarquistas lucharon por la libertad, el bienestar social y una serie de derechos individuales y colectivos.  Entre unos y  otros hubo luchas internas.


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