jueves, 16 de noviembre de 2017
martes, 14 de noviembre de 2017
Senda fluvial de Aliaga (Teruel), un recorrido por la geología y el patrimonio industrial
Se acaba de finalizar la
señalización y equipamiento de la Senda Fluvial de Aliaga, en la comarca
turolense de Cuencas Mineras, por lo que es un buen momento para recorrerla de
inicio a fin y descubrir ese nuevo tramo que discurre en parte por
pasarelas.
Esta atractiva ruta senderista discurre por las
riberas de los ríos La Val y Guadalope, contando con tramos de pasarelas
colgadas que nos permiten adentrarnos en los estrechos de Aldehuela y de la Hoz
Mala. Señalizada como PR-TE 10, es un itinerario que cuenta con
dos
sectores muy diferenciados. El primero de ellos es un recorrido amable de 6,5
km y sin apenas desnivel que puede hacerse en 1 h 45 min (sin
paradas). Se inicia en el barrio minero de Santa Bárbara, pasando por Aliaga y el santuario
de la Virgen de la Zarza para terminar en el embalse de La Aldehuela,
frente a la antigua y monumental central térmica.
En el núcleo de Santa Bárbara puede visitarse, previa reserva, el Centro de
Interpretación de la Minería (telfs.: 978 771 181 y 620 598
865), donde podremos ver una colección de rocas, minerales y fósiles, conocer
la
historia de las minas y de la central térmica y visionar un
documental de la época.
La ruta se acomoda en las galerías de chopos cabeceros que acompañan primero al río La Val y
luego al Guadalope durante buena parte del trayecto. La llegada
a Aliaga permite conocer el santuario de la Virgen de la Zarza y el castillo
medieval sanjuanista, gran fortaleza ubicada sobre el casco
urbano y un estupendo mirador.
El sendero señalizado abandona la población y, al llegar a
los estrechos de La Aldehuela, el Parque Geológico de Aliaga se manifiesta de
forma contundente y la ruta se ciñe a las paredes de las hoces.
Atraviesa así los llamativos pliegues y hoces que configuran el Parque
Geológico de Aliaga, en territorio del Geoparque del
Maestrazgo, reconocido por la Unesco, y dentro también del Parque Cultural de
Maestrazgo. Finalmente y tras superar un collado, se abre al caminante el paisaje
postindustrial del embalse y la vieja central térmica de La Aldehuela.
La senda bordea el embalse y, tras cruzar el puente del Guadalope, concluye al
pie de la central carbonífera. Desde la central se puede subir al
mirador de la Hoz Mala.
El segundo sector de la Senda Fluvial, más dinámico y aventurero, de
2,5 km (1 h de recorrido) comienza bajo el embalse de la
central, a la altura del puente de la presa y se dirige al interior de la Hoz
Mala por un viejo sendero que recorre la margen izquierda del río hasta las
ruinas de una antigua minicentral.
Vistas impresionantes
En este lugar cruza el cauce y toma una senda rampante, que discurre cercana al
escarpe rocoso, salva el congosto y llega a las inmediaciones
de la entalladura del barranco Villarrosario. Las vistas sobre el cañón de la
Hoz Mala son impresionantes. A continuación, baja pegado al
cantil por un tramo de escaleras voladas hasta el fondo del valle donde emprende
un descenso tortuoso por el interior del desfiladero del
Guadalope hasta su salida en la Tosca.
La senda, muy entretenida,
desciende de forma serpenteante por la orilla entre un caos de bloques, pasos
entre rocas, badinas y saltos de agua y algunos
bosquetes de acebos, arces, etc. Salva varios de estos obstáculos mediante
tramos de pasarelas colgadas y abandona la Hoz Mala de forma espectacular en la masía y
molino de La Tosca.
El recorrido no presenta grandes
dificultades aunque, como todas las rutas con tramos
aéreos y expuestos, es poco recomendable para quien tema a las alturas
y, sobre todo, hay que guardar las debidas precauciones cuando se pasa por
zonas rocosas y cercanas al agua, especialmente si se va con niños. Para
realizarlo nos
vestiremos con un buen calzado de senderismo o montaña, ropa adecuada a la
previsión del tiempo y los compañeros habituales en toda
excursión (agua, teléfono móvil, protección solar...).
Tipo de recorrido: travesía.
Distancia: 9 km.
Horario: 2 h 45 min.
Dificultad: media, pasos aéreos
equipados.
Desnivel: 80 m+ y 200 m-.
Época recomendada: todas.
Acceso: desde Zaragoza (143 km)
por la N-232 en dirección Fuentes de Ebro con desvío por la A-222 hacia
Belchite, Lécera y Mezquita de Jarque, para tomar allí la A-1403 hasta
Aliaga. De Teruel (70,5 km) por la N-420 a Alfambra y Mezquita de Jarque y
desde allí por la A-1403 hasta Aliaga.
martes, 7 de noviembre de 2017
POEMA AL CASTILLO DE ALIAGA (TERUEL)
Por Chusé María Cebrián Muñoz
Del abismo de una tierra
atormentada.
Del bullir genital del
Guadalope.
Del latir de los cascos
al galope
y el rumor del ganado en
la cañada.
Del fulgor torrencial de
nuestra raza.
Del rigor de los cielos invernales.
Del batir en la roca los
caudales
y un sentir que
trasmina, que te abraza.
Surgieron, elevados como
lanzas,
soberbios muros y torres
almenadas
que corona la cruz
que arriba alcanza.
Fantástico castillo,
cuento de hadas,
diadema de sueños en la
cima
y abajo el tremolar de
las espadas.
sábado, 21 de octubre de 2017
EL ESTRECHO DE VALLORÉ DE ALIAGA (TERUEL)
El pozo Valloré es un espectacular tajo de apenas tres metros de ancho y una longitud de casi 200 metros, abierto entre paredones que superan los 100 metros de alto
Antes de llegar a Montoro de Mezquita, el Guadalope se abre paso entre los verticales estratos calizos por el lugar más estrecho y angosto de todo su recorrido.
El Guadalope se encaja en Aliaga después de unir sus aguas con las del Val de Jarque. Atraviesa una bellísima zona de estrechos entre esta población y Montoro. Aquí el valle se abre para ofrecer una estrecha pero fértil huerta, volviendo a encajarse en numerosas hoces y gargantas hasta el Embalse de Santolea.
jueves, 19 de octubre de 2017
JAVIER SIERRA, EL REY DEL THRILLER ESPAÑOL
Debía ser un nombre potente para que, por un lado, no quedara sepultado por
el ruido sociopolítico generado por el traslado de Barcelona a Madrid de la
sede editorial, y, por otro, para que garantizara buenos números tras dos meses
en que las ventas de libros han caído en España un 25%. Y la maquinaria del premio
Planeta dio con la fórmula al otorgar la 66ª edición del galardón, con sus
601.000 euros de bolsa, al turolense Javier Sierra, sin
duda el rey del thriller conspirativo español, con El fuego
invisible, con el mítico Santo Grial como eje de la trama. No olvidándose
del otro gran espectro de la lectura en España (las mujeres la practican en un
66,5%, casi 10 puntos más que los hombres), la finalista (que recibirá 150.250
euros) fue la madrileña Cristina López Barrio con Niebla en Tánger,
donde la monótona vida de una joven muda deviene en una trepidante intriga tras
acostarse una noche con un misterioso desconocido.
Dominador de los códigos del género como solo pueden hacer clásicos como
Dan Brown, Sierra (Teruel, 1971) se ha labrado con poco más de media docena de
títulos un notabilísimo lugar bajo el sol del thriller de enigmas con
sustrato histórico, hasta el extremo de que le han llevado a ser el único
escritor español hasta la fecha que ha entrado en la lista de los libros más
vendidos en EE UU. Fue en 2006, en sexta posición, con la versión inglesa de La
cena secreta (2004), título que, junto a El ángel perdido (2011),
conforman las dos grandes tarjetas de presentación del escritor.
Sierra, al contar la trama de su ya octava novela, le dio un poco de
emoción a la multitudinaria
gala literaria (unos 950 invitados) del premio mejor dotado de las letras
españolas, alejada del crispado clima sociopolítico que vive Cataluña por el
proceso secesionista y por la decisión, ejecutada el jueves, del
Grupo Planeta de trasladar su sede social y fiscal a Madrid. Las
declaraciones del presidente del séptimo conglomerado editorial del mundo,
Josep Creuheras, en la tradicional rueda de prensa previa del día anterior al
fallo y la presencia como máximas autoridades políticas de perfiles poco
significados —a presidenta del Congreso, Ana Pastor, y, por parte de la
Generalitat, de los consejeros de Empresa y Conocimiento y de Cultura, Santi
Vila (amigo personal de Pastor de cuando negociaban las infraestructuras) y
Lluís Puig, respectivamente—, desactivaron las expectativas de los más de 250
periodistas presentes y facilitó que se rebajara notablemente la tensión.
Como mandan los cánones, es un joven profesor e investigador universitario
el protagonista de El fuego invisible.Afincado en Dublín, pasa unos días
en Madrid. Será aquí donde se verá envuelto en peligrosas pesquisas que le
llevarán a seguir el rastro del mítico Santo Grial. “El fuego invisible es la
fuerza de la palabra”, resumió Sierra, que aseguró que la novela “gira en torno
a una palabra inventada en el siglo XII: Grial. Y de la pregunta de dónde
vienen las ideas”.
Un ritmo narrativo trepidante y una tremenda erudición sobre el tema (el
autor suele haber estado in situ en los lugares donde transcurren sus
tramas) marcan una novela que en realidad engarza con el sello Sierra, bien
definido ya en 1998, cuando debutó con La dama de azul donde, utilizando
la figura de la monja del siglo XVII María Jesús de Ágreda, detenida por la
Inquisición, juega con sus famosas bilocaciones para urdir una trama con espías
psíquicos de la CIA y expertos del Vaticano. El éxito que se intuía en Las
puertas templarias (desde su aparición, en 2000, ha estado
ininterrumpidamente en librerías) se ratificó con La cena secreta, que
construyó a partir de unos supuestos mensajes crípticos en el lienzo de La
última cena de Da Vinci y que le lanzó mundialmente a la fama, publicándose
en 42 países y vendiendo más de tres millones de ejemplares.
Investigador de enigmas
En 2011, con El ángel perdido (11 meses, 55 ciudades y siete países
para la promoción de la historia de una restauradora de la catedral de Santiago
de Compostela que se ve atrapada por una trama internacional a partir de dos
antiguas piedras con poderes sobrenaturales) no hizo más que crecer la fama de
quien empezó su trayectoria como periodista y con especial debilidad por los
enigmas del pasado. Ello le llevó a dirigir la gran revista española sobre el
tema, Más allá de la ciencia, con solo 27 años y a colaborar asiduamente
en el espacio televisivo de Iker Jiménez Cuarto milenio. Llegó incluso a
tener espacio propio, Arca secreta, en Antena 3 TV. Esa afición se
tradujo también en algunos libros de ensayo, como Roswell: secreto de Estado
(en realidad, su primer título, de 1995, donde defendió con polémica la
ocultación por EE UU de unas pruebas con supuestos extraterrestres). El
maestro del Prado (2013), sobre un hombre que desvela misterios en los
cuadros de la pinacoteca madrileña, y La
pirámide inmortal (obra basada en una anterior suya sobre la estancia
de Napoleón en el interior de Keops) completan la bibliografía de ficción de
quien ha sido calificado como el Dan Brown español, pero mejor documentado.
En las antípodas de esa trayectoria se coloca la finalista, la abogada y
escritora Cristina López Barrio (Madrid, 1970) que, si bien debutó en la
literatura juvenil, ha encontrado un equilibrio entre el ritmo trepidante
investigaciones con el retrato psicológico femenino. Lo hizo ya en su debut en
la narrativa adulta con La casa de los amores imposibles (2010,
traducido a 15 idiomas) sobre una saga de mujeres condenadas a sufrir de amor,
siguió el hilo en El cielo en un infierno cabe (2013) y Tierra de
brumas (2015) y lo repite en la obra finalista Niebla en Tánger,
donde una joven de vida anodina, tras acostarse con un hombre, se ve envuelta
en una misteriosa trama. La única pista de su amante se la da la novela que se
dejó en la mesilla de noche, que irá coincidiendo con la vida real de aquel.
“Es algo muy cercano a mi historia, un viaje emocional de una mujer en crisis
que se busca a sí misma”.
miércoles, 18 de octubre de 2017
Gran Jota de La Dolores
Aragón la más famosa
es de España y sus regiones,
Aragón la más famosa,
porque aquí nació la Virgen
y aquí se canta la jota,
y aquí se canta la jota
y es de España y sus regiones.
Por una moza del barrio,
por una moza del barrio
Patricio está si se muere.
No diré cual es su nombre,
que ella lo diga si quiere,
que ella lo diga si quiere
por una moza del barrio.
Grande como el mismo sol,
grande como el mismo sol
es la jota de esta tierra,
si el amor luce sus iris,
lanza rayos en la guerra,
lanza rayos en la guerra,
grande como el mismo sol.
Por eso cantamos los de Aragón,
cuando enamorados, al dulce sol,
y en la lid sabemos, quiere decir,
que vencer debemos o bien morir.
(se repite dos veces)
martes, 19 de septiembre de 2017
Una empresa canadiense quiere traer a jubilados norteamericanos a los pueblos de Teruel
La DPT apoya la idea como freno
a la despoblación. Se sienten atraídos por la tranquilidad y la belleza del
paisaje.
Pueblos "perfectos".
Vivaruralspain considera que los pueblos de la Sierra de Albarracín -en la
foto, una calle de Frías de Albarracín-, Matarraña, Bajo Aragón o Maestrazgo
son "perfectos" para acoger a nuevos pobladores norteamericanos con
renta alta que buscan tranquilidad y un buen acceso a los recursos sanitarios.
Una empresa canadiense,
Vivaruralspain, planea traer a jubilados norteamericanos a pequeños municipios
de la provincia de Teruel con
el señuelo de una vida tranquila y segura, en viviendas rústicas tradicionales
de precios asequibles, en pueblos con encanto rodeados de bonitos paisajes y en
los que el coste de la vida es mucho más reducido que en su país de origen.
El responsable de la empresa y
promotor de la iniciativa, Gary Bedell, que ha visitado ya la provincia y se ha
puesto en contacto con la Diputación de Teruel,
calcula que anualmente podrían venir a distintas localidades turolenses
alrededor de 50 pensionistas de países de América del Norte. Señala que una
veintena de ayuntamientos ya han mostrado su interés por recibir a estos nuevos
pobladores de renta elevada cuyo asentamiento generaría nuevos puestos de
trabajo en el lugar de residencia.
"A los norteamericanos les
encanta restaurar casas de piedra, lo que dinamizaría el sector de la
construcción", explica Bedell. "Además –continúa–, muchos de ellos
están dispuestos al copago en la asistencia médica y no les importa gastar
dinero para que el pan y otros alimentos les lleguen hasta el pueblo o para que
alguien limpie su vivienda". "Por cada pensionista –aseguró– se
crearán 2 empleos fijos".
Los municipios de la comarca del
Matarraña –con Valderrobres a la cabeza–, la Sierra de Albarracín, el Bajo
Aragón o la zona del Maestrazgo son, a juicio de Bedell, "perfectos"
para acoger jubilados, al no estar a más de una hora y media de un hospital y
de una estación de tren, condiciones que, al parecer, exigen los interesados
para asentarse en Teruel. La empresa lamenta que localidades tan bonitas como Cantavieja
estén comunicadas por carreteras "llenas de
curvas", si bien cree que este problema no será obstáculo a la hora de
llevar nuevos pobladores.
Gary Bedell matizó que muchos
pensionistas gozan de buena salud y no están "tan interesados" en la
cercanía al hospital por lo que, en última instancia, se trataría de acomodar a
cada uno en el municipio que más le guste. El próximo mes de octubre, personal
de la empresa recorrerá otra vez los pueblos receptores con el objetivo de que,
en fechas siguientes, los pensionistas puedan visitarlos y conocerlos antes de
decidir si se instalan.
El responsable de Vivaruralspain
subraya que su proyecto debería ser considerado "muy interesante"
para Teruel, castigada por la despoblación. "Es un error llevar gente
joven a los pueblos, porque no hay puestos de trabajo y se van al poco
tiempo", afirmó Bedell. "En cambio, estos jubilados dinamizarán la
economía", añadió. Según dijo, también estos mayores se beneficiarán de
vivir en Teruel. "Si en Norteamérica viven bien con su pensión, aquí
vivirán como reyes", dijo.
El vicepresidente de la
Diputación de Teruel, Joaquín Juste, indicó que traer jubilados extranjeros al
medio rural de la provincia no es la solución contra la despoblación,
"pero sí puede ser una ayuda". Y subrayó que, "al menos",
las instituciones deben "intentar" contrarrestar de algún modo la
emigración. En este sentido, la DPT colaborará con Vivaruralspain ofreciéndole
apoyo logístico para llevar a cabo su proyecto.
Juste explicó que los
pensionistas de Norteamérica perciben al mes unos 1.200 euros. "Esta
renta, allí es baja porque no tiene incluida la sanidad, pero aquí está muy
bien", dijo el responsable de la DPT, quien agregó que estos posibles
nuevos pobladores "buscan en Teruel una vida digna y disfrutar de una casa
con un pequeño huerto". "Todo ello –agregó– dará trabajo a albañiles,
fontaneros y profesionales de muchos otros oficios". Juste calificó la idea
de Vivaruralspain de "original y muy interesante". "Hemos de
prestarle atención", afirmó.
La empresa dice actuar movida
por el "amor al medio rural". Explica que intentará que los nuevos
residentes no supongan más del 10% de la población para no desvirtuar "el
idioma y las costumbres del pueblo". "Muchos son abogados y
profesores que buscan tranquilidad para escribir un libro o pasear, y Teruel
para ello es excelente", dijo Bedell.
Teruel.- HERALDO DE ARAGÓN
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