lunes, 1 de marzo de 2021

Aliaga (Teruel): Apartamentos tutelados para ancianos

Aliaga iniciará en mayo la construcción de apartamentos tutelados para ancianos


25/2/2021

Redacción : El Diario de Teruel


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La imagen muestra el solar donde el Ayuntamiento de Aliaga quiere ubicar el edificio de apartamentos tutelados para mayores

El Ayuntamiento de Aliaga espera empezar en mayo las obras de construcción del edificio que albergará varios apartamentos tutelados para personas mayores y un centro de día, con un total de 45 plazas, avanzó el alcalde, Sergio Uche.

Para ello, el Gobierno de Aragón ha concedido una subvención de 200.000 euros, que se sumará a una aportación del Ayuntamiento de 100.000 euros, explicó el responsable municipal. Las obras se adjudicarán en breve ya que la intención del consistorio es comenzar los trabajos en esta primavera.

Uche señaló que en el edificio habrá apartamentos dobles e individuales y que la planta baja será una zona común, un centro de día con comedor, peluquería y un consultorio médico que dependerá del centro de salud del municipio, situado a 50 metros del futuro edificio.

El alcalde argumentó que este equipamiento será el primer centro residencial para personas mayores de la zona alta de la comarca de Cuencas Mineras, subrayando que el único centro de salud de este área se encuentra en Aliaga. También resaltó que “va a crear empleo femenino, que arraiga más”, por lo que en la localidad están muy ilusionados con el proyecto.

Planta de material ignífugo

Por otra parte, Uche comentó que el Consistorio está a la espera de recibir una subvención del Fondo de Inversiones de Teruel (Fite) para llevar una línea de gasoducto y explanar una zona donde se ubicará una fábrica de material ignífugo de altas prestaciones.

Con una inversión de 25 millones de euros, esta iniciativa fue declarada de interés autonómico ya en mayo de 2019 y permitirá generar 40 puestos de trabajo directo. Se fabricarán sacos y paramentos de mortero ignífugo con la escoria de la antigua central térmica de Aliaga, destinados al mercado internacional de plantas petrolíferas y petroquímicas.

Se trata de un proyecto la empresa Adenium Ibérica, creada en el año 2015 por la familia García Baquero, que plantea crear el centro de transformación de cenizas y escoria procedentes de la antigua central térmica de la localidad para producir productos innovadores para la construcción, pendientes de patentes.

Uche explicó que las placas que se van a fabricar soportan altas temperaturas, de manera que, con tres centímetros de grosor, una fuente de calor a 1.200 grados centígrados tarda 240 minutos en traspasar el material. 

Con las cenizas que se encuentran en la escombrera, la nueva fábrica podrá producir estos materiales al cien por cien de capacidad de producción durante 60 años. La planta de transformación se ubicará en dos fincas que ya son propiedad de la empresa. 

Otros proyectos

Además, el Ayuntamiento trabaja en la rehabilitación del entorno de la antigua central térmica para realizar actividades culturales y poner en marcha un centro de interpretación del Geoparque del Maestrazgo.

Otro proyecto municipal es la ampliación del sendero turístico de los Estrechos del Guadalope, de los 17 kilómetros actuales a 25 en total para unirlo con otro que parte de Montoro, lo que ya “está generando empleo en hostelería”.

Asimismo, se pondrá en marcha un parque fotovoltaico de 50 megavatios que creará entre seis y ocho puestos de trabajo permanentes, a cargo de un grupo empresarial extranjero.

jueves, 4 de febrero de 2021

PROVINCIA DE TERUEL: 8 CAMAS UCI Y UNA AMBULANCIA COVID

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Ocho camas UCI y una ‘ambulancia covid’ para una provincia ahogada por el virus: “Si esto sigue así, no sabemos qué va a pasar mañana”

Con una incidencia al alza, Teruel afronta uno de sus peores momentos de la pandemia con la escasez de personal y recursos que sufre desde hace años. La planta covid y la de cuidados intensivos está al límite

Dos trabajadores de la única ambulancia covid de Teruel, este viernes. Foto: Inma Flores

PATRICIA PEIRÓ

Teruel -

Desde una gran cristalera, se ve a dos celadores sentados frente a las pantallas con las constantes vitales y el nivel de saturación de siete pacientes. En segundo plano, esas siete personas, unas intubadas y otras no, batallan por su vida contra el coronavirus. Solo se ve una cama libre, la única que queda disponible en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Obispo Polanco de Teruel.

Carmen Pérez, jefa de enfermeras de la UCI, ayuda a una compañera con EPI(equipo de protección individual) y máscara protectora a envolver en plástico una tableta para que un paciente de 55 años pueda hablar con su mujer. “Estábamos acostumbrados a picos de epidemias como la de gripe, pero no a que esta ocupación se prolongara tanto en el tiempo”, reconoce. Antes de la pandemia, esta unidad disponía de seis camas para una población de más de 134.000 personas.

La incidencia en la provincia de Teruel marca 1.449 casos por cada 100.000 habitantes (la de España se sitúa en 865). Todos sus indicadores han empeorado en la última semana. El porcentaje de positividad roza el 30%. El mes de enero ha dejado en la comunidad de Aragón 302 muertes, de las que 38 se han producido en Teruel, aunque el peor mes de esta provincia fue noviembre, cuando registró 90 decesos. El perfil de los contagiados puede ser la clave para explicar que, a pesar de la alta incidencia, el número de fallecimientos no registre máximos. El 26 de enero la provincia notificó su récord de positivos en un solo día, 256, pero los profesionales del hospital aseguran que la media de edad de los ingresados ha bajado hasta la franja de los 45 a 65 años. En estos datos se engloban los del brote de la cárcel, que suma hasta ahora 141 positivos (10 de ellos, funcionarios).

El resto de la comunidad autónoma ha mejorado en las últimas semanas e incluso ha podido relajar algunas medidas. Una parte del incremento de contagios se debe a los encuentros navideños, pero hay otros factores que podrían explicarlos. Juan José Badiola es director del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza: “Todo apunta al contacto con la Comunidad Valenciana y Cataluña. Ha habido varios brotes vinculados al contacto con estas comunidades. Cada día hay estudiantes que van y vienen, gente que va a comprar, trabajadores...”. Algunos expertos apuntan también a la presencia de la variante británica, aunque no se ha confirmado. El Instituto de Salud Carlos III y otro centro en Aragón van a estudiar en los próximos días muestras para comprobar esta hipótesis.

En la UCI, en la llamada planta covid, se vive el ajetreo de un pasillo a rebosar. Es la hora de la comida y hay que pasar por 17 habitaciones dobles, todas llenas. Silvia Carrasco es la supervisora de medicina interna: “No tenemos más espacio físico, ni más personal, como en marzo. Estamos llamando a gente en sus días libres. El miedo que tenemos es que si esto sigue así, no sabemos qué va a pasar mañana”. Esta semana se han habilitado algunas camas extra en el piso superior. Se queda pensando un segundo y reflexiona: “Esto se veía venir ya desde finales de diciembre”.

El hospital de Teruel es uno de los más antiguos de España. Las instalaciones fueron inauguradas por Franco en 1953. En 2011, el entonces presidente socialista aragonés Marcelino Iglesias anunció la construcción de un nuevo centro. La primera piedra se puso en 2019. “Las infraestructuras no son las ideales para acometer una pandemia. La capacidad de los hospitales pequeños se ve más fácilmente superada cuando hay un volumen de pacientes alto”, admite José María Abad, director general de Asistencia Sanitaria de Aragón.

Ana Garzarán es la directora del hospital desde finales de 2019. “Miro los datos de contagios cada día y sé lo que nos va a llegar. Ahora mismo la bolsa de empleo está vacía, no podemos incorporar a nadie más”, indica. La falta de facultativos es un mal estructural de esta provincia. No solo es que escaseen en plena pandemia, sino que cuando se ofrecen puestos fijos, no se cubren. El motivo se engloba en un problema mayor, que es el de la falta de atractivo de la España vacía. Jordi Colomer, experto en gestión sanitaria y exgerente del hospital Vall d’Hebron, de Barcelona, cree que hay que encontrar nuevas fórmulas para acabar con este problema endémico de las zonas despobladas. “¿Cómo fijas profesionales en una ciudad así? Tienes que dar un sentido a ese hospital para que los médicos quieran ir allí. Que tengan un enriquecimiento personal a través de aulas virtuales para que puedan hacer algo más que guardias y atender a seis camas de UCI”, plantea. Si el hospital de Teruel llega a su límite, comenzarán los traslados a Zaragoza.

A la falta de sanitarios y plazas en el hospital, se une la del transporte de emergencias. La provincia de Teruel tiene una superficie de más de 14.000 kilómetros cuadrados, casi tanto como la de La Rioja, Madrid y Cantabria juntas. Cuenta con una red de 23 ambulancias, pero solo una destinada exclusivamente al traslado de pacientes covid. “Ese vehículo está preparado para una desinfección más rápida y cuenta con dos personas, lo que es imprescindible para que los compañeros se ayuden a quitarse el traje de protección y puedan trasladar al paciente, mientras el otro ejerce de conductor”, explica Pedro Royo, técnico de ambulancia de Teruel. “Hay técnicos que no cuentan con una base operativa, sino que tienen el vehículo en su casa y esperan las llamadas desde ahí. Es muy difícil que ellos se puedan hacer cargo de los servicios covid porque van solos y luego tienen que volver a sus domicilios, con el riesgo de contagio que conlleva”, añade. “Sabemos que existe una reclamación, pero para nosotros, lo que es importante es que se pueden mover ambulancias y personal de un sitio a otro. Esto no se trata de tener un vehículo exclusivo para pacientes covid”, apunta José María Abad.

Sania Sehb, de 23 años, y Diego Túnez, de 21, forman uno de los dos equipos de este transporte específico para pacientes positivos en coronavirus. Sehb comenzó a trabajar hace ocho meses, no ha vivido otra cosa en su profesión que no sea una pandemia. “He visto a mucha gente sufrir, estoy cansada”, cuenta en un momento en el que puede parar a tomar un café. El temporal dificultó aún más su trabajo. “Tuvimos que recoger a un matrimonio en Gea de Albarracín (376 habitantes) que vivían en una casa aislada. Nos prestaron una pala y abrimos el camino hasta su casa”, relata.

“Algunos se enfadan porque llegamos tarde, otros son más comprensivos. Otras veces haces el servicio lo más rápido posible y luego te toca esperar en la rampa del hospital media hora porque la zona de ingresos está saturada”, señala Túnez. Antes de acabar la frase su teléfono vuelve a sonar: “Otro servicio, esto es en un pueblo que está a dos horas, nos vamos”. La última parada del día para esta ambulancia es Utrillas, a una hora de la capital (70 kilómetros). Un pueblo de 3.000 habitantes con una incidencia de 2.000 casos por cada 100.000 habitantes.

Los vecinos comentan los últimos datos de contagios. “En la última semana, más de cien. Hacemos un bando casi diario por los altavoces para recordar a la gente que se quede en sus casas y hemos tenido que llamar varias veces a la Guardia Civil por reuniones en peñas y otros sitios”, relata Alfonso Tomás, concejal del Ayuntamiento. “Ni invertimos en cultura, ni en deporte. Este año hemos comprado con nuestros fondos 1.000 botes de gel y 7.000 mascarillas”, resume. Lo explica al lado del centro de salud, referencia para 13 pueblos y que cuenta con una doctora que va cada día desde Zaragoza, y cuatro enfermeras. Con este personal, el rastreo de casos se hace casi imposible.

A unos metros, el bar Parada tiene las persianas echadas. Toda la familia está contagiada. “La primera que dio positivo fue mi hija, lo cogió en el instituto. Ella lo ha pasado peor, nosotros lo hemos llevado bien, pero a nosotros no nos ha llamado ningún médico”, detalla Consolación Palacios, la propietaria del establecimiento, por teléfono desde su casa, donde permanece confinada. “Me han dicho que esté aislada 10 días, yo estaré 15 por si acaso y con el bar cerrado y sin ayudas”, se queja.

Tomás, el concejal, se despide con un lamento: “A ver si nos ayudan un poco, nosotros ya hacemos todo lo que podemos”.


viernes, 22 de enero de 2021

¡ TERUEL CRECE !



Teruel y otras provincias del interior son harto conocidas. Su densidad es muy similar a la de Siberia. Por esta razón, la noticia de que experimente un ligero crecimiento nos llena de gozo a los que sentimos amor por esa tierra.  El texto periodístico es el siguiente:

Teruel sumó 39 habitantes en 2019 y puso fin a diez años consecutivos perdiendo población

La provincia de Teruel logró pausar su pérdida de población antes de la pandemia. A 1 de enero de 2020, contaba con 134.176 habitantes, lo que se traduce en 39 personas más a lo largo del 2019. Una cifra que parece escasa y con poco significado, pero que supone poner fin a diez años consecutivos viendo reducida su población, según el Padrón oficial publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

En total, Aragón ganó a lo largo de 2019 un total de 10.100 habitantes. A 1 de enero de 2020, la población de la Comunidad se sitúa en 1.329.391 habitantes, un 0,77% más que el año anterior, tratándose del segundo año consecutivo en el que crece por encima de 10.000 personas. De esta forma, la población de Aragón mantiene su tendencia al alza después de leve descenso en 2017, cuando cayó en 22 personas. Sin embargo, desde 2012, cuando se marcó el máximo histórico registrado, la Comunidad ha perdido 20.076 personas.

La gran culpable de este incremento poblacional es la provincia de Zaragoza, que gana 7.835 habitantes, de los que 6.880 se han empadronado en la capital aragonesa. De hecho, el 51,29% de los aragoneses ya residen en Zaragoza ciudad, el mayor porcentaje desde que comenzó el registro en 1996. En concreto, en la capital residen 681.877 personas, de las 972.528 que tiene la provincia.

Igualmente, Huesca también vivió un destacado incremento, superior al 1%, al ganar 2.226 habitantes, hasta las 222.687 personas. Es el segundo año en el que la provincia altoaragonesa gana población, tras sufrir ocho años consecutivos perdiendo ciudadanos. En concreto, la capital cuenta con 53.956 habitantes, el 24,2% de la provincia y el 4% de toda la Comunidad.

Mientras, la ciudad de Teruel ganó 350 habitantes hasta contar con 36.240 personas, la mayor cifra desde que se registran estos datos.

Más de la mitad de los municipios perdieron población

Como muestran los datos, la pérdida de población se registra en los municipios. Así, de los 731 municipios de la Comunidad, solo 284 gana habitantes, el 38,75%, aunque son once más que el año anterior, mientras que 399 han perdido personas y 48 se mantienen igual.

Además, durante este pasado 2019, han aumentado el número de municipios despoblados. A 1 de enero de 2020, 218 localidades tenían menos de 101 habitantes, ocho más que el año anterior. De ellos, 87 se encuentran en Zaragoza, 34 en Huesca, y 97 en Teruel.

martes, 10 de noviembre de 2020

Mascarilla y sus funciones...

 

Desde el inicio de la crisis del coronavirus, las  mascarillas han sido un bien preciado y escaso, también objeto de debate. La mascarilla nos protege y contribuye a complementar nuestra indumentaria. Algunos aprovechan para informar sobre su identidad... Es evidente que forma parte de la vida cotidiana y que añade información personal sobre los usuarios. Yo no quiero ocultar que aprovecho la coyuntura para recordar con afecto a mi tierra natal o patria chica...