martes, 25 de febrero de 2014

"SOMOS", LABORDETA, ORDESA


Muchos consideran que "Somos" es el mejor himno que compuso José Antonio Labordeta

Escúchalo AQUÍ mientras disfrutas de las 
impresionantes imágenes del paisaje de Ordesa

Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.

Hemos
perdido compañeros,
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.

Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar tiempos

futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.

Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.

Hemos
perdido nuestra historia,
canciones y caminos
en duro batallar.

Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar

tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.

Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.

Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.

Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar

tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.

Somos
como esos viejos árboles.

jueves, 20 de febrero de 2014

LAS BODAS DE ISABEL DE SEGURA: 20 - 23 Febrero, 2014 (Teruel)


Como una alternativa más familiar cada año se celebran las “Bodas de Isabel de Segura” en la ciudad de Teruel. Se revive la historia de “Los Amantes de Teruel”, Juan Martínez de Marcilla, llamado popularmente Diego de Marcilla, e Isabel de Segura. Miles de turolenses se visten con atuendos altomedievales, también se instala un variado mercadillo y se engalanan las calles trasladando la atmósfera de la ciudad al Siglo XIII. 

jueves, 30 de enero de 2014

El Aeropuerto de Teruel ya puede recibir aviones de cualquier parte del mundo




Desde el verano pasado ya han llegado al Aeropuerto de Teruel los aviones que figuran en esta entrada, pero hasta esta semana no se disponía de la autorización de apertura definitiva. Es de esperar que el flujo de aviones que vengan a estas instalaciones vaya en aumento. Recuerdo que la función de este aeropuerto es la de facilitar el estacionamiento de larga duración y reciclado de aviones. Nada que ver con la aviación comercial ni de pasajeros...

El Consorcio del Aeropuerto de Teruel, integrado por el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Teruel, ha impulsado desde hace varios meses la habilitación como puesto fronterizo de estas instalaciones  con el objetivo de que pudieran realizarse entradas y salidas de aeronaves procedentes de países “no Schengen”, objetivo que se ha logrado tras un intenso proceso de tramitación administrativa. También, inicialmente, se habilitaron en el Aeropuerto de Teruel las instalaciones de control de pasaportes y de equipajes del puesto fronterizo  para ayudar a agilizar el proceso y ganar en eficacia y eficiencia. 


El consejero de Obras Públicas, Urbanismo, Vivienda y Transportes, Rafael Fernández de Alarcón ha explicado que “la vicepresidenta del Gobierno de España ha firmado la autorización para que el Aeropuerto sea internacional. Esto significa  que desde cualquier aeropuerto del mundo puedan llegar directamente, sin aterrizar en un aeropuerto intermedio, aviones a este Aeropuerto. Es lo que más necesitábamos para que el Aeropuerto de Teruel complete su puestos de trabajo que, en estos momentos,  ya están próximos a 20 y lleguen a lo previsto”, ha explicado.


Asimismo, Rafael Fernández de Alarcón, ha subrayado la importancia de esta autorización para el desarrollo de la economía turolense “porque va a permitir, también,  revitalizar Platea, la plataforma logística de Teruel. La capital turolense con proyectos como el del Aeropuerto va a ir mejorando,  y va a conseguir un nivel económico mejor para sus habitantes y la generación de  puestos de trabajo que es lo importante”, ha añadido.

Una calificación que repercute directamente en la actividad que está desarrollando en el Aeropuerto  la concesionaria Tarmac filial de Airbus, Safran, Snecma, SITA y Equip’aero, que explota 80 hectáreas del complejo y el hangar destinadas a las labores de estacionamiento, mantenimiento y reciclaje de aviones y que ya ha comenzado con éxito disponiendo, en estos momentos, de seis aeronaves en las instalaciones turolenses para su estacionamiento y conservación.

Un sector de negocio que tiene un  carácter internacional que se va a potenciar con esta autorización al poder recibir aviones de todos los rincones del mundo, lo que favorece la actividad económica y la generación de empleo en la capital turolense.

Cabe destacar que el Aeropuerto de Teruel ofrece un modelo de negocio innovador y completamente diferente al resto de aeropuertos españoles y a la mayor parte de los aeropuertos europeos como plataforma aeroportuaria de características únicas, creada con el objetivo de dar solución a la necesaria reconversión ambiental del sector aeronáutico en Europa, creando una nueva área de actividad orientada a los servicios generales aeronáuticos, especializándose en el estacionamiento de larga estancia, reciclado y mantenimiento de aeronaves.


Fuente: http://www.inmodiario.com/



domingo, 19 de enero de 2014

Glo­ria al León de Ca­lan­da


Como dice el hispanista Ian Gibson, Luis Buñuel es el aragonés más célebre del mundo después de Goya y está considerado como uno de los grandes creadores del siglo XX.

Luis Buñuel nació en Calanda (Teruel) a pocos kilómetros de  Andorra, mi pueblo natal. Siempre escuché hablar de él. Sobre su significación política y cinematográfica, las opiniones eran controvertidas. En cambio, su pasión por los tambores despertaba un consenso generalizado.

La reciente publicación de  Luis Buñuel. La forja de un cineasta universal, obra del hispanista Ian Gibson me ha motivado para plasmar en esta bitácora una reseña sobre esta obra publicada hoy en La Vanguardia.

Ian Gibson profundiza en las raíces de una obra cinematográfica del calandino, transida de resonancias personales, cada vez más valorada internacionalmente. En la obra recoge aspectos muy significativos de la vida de este insigne turolense:

La infancia del cineasta, la intensa relación con la madre, su larga temporada con los jesuitas, los años universitarios en Madrid al lado de Lorca y de Dalí, el traslado a París en 1925 —donde encuentra pronto su vocación y participa en la apasionante aventura del surrealismo—, Un Chien andalou y el escándalo de L’Âge d’or, la vuelta a España bajo la República, su trabajo con la productora Filmófono, el compromiso antifascista y, empezada la contienda, su actuación semisecreta a órdenes de la embajada española en París...


NÚ­RIA ES­CUR
La Vanguardia
19 de enero de 2014

Hay que estar loco para meterse en ésta aventura y, obviamente, no lo haces si no te apasionan el biografiado y sus circunstancias. Haber escrito las biografías de Lorca y Dalí hizo imperativo completar la trilogía; fueron tres amigos geniales e inseparables en sus vidas y sus obras”, responde a La Vanguardia el historiador Ian Gibson cuando se le pregunta cómo se logra poner en solfa todos los papeles de Buñuel.

Coinciden todas las voces en que Luis Buñuel (Calanda, 1900 - México, 1983) es el aragonés más célebre del mundo después de Goya. Este creador, referente cultural del siglo XX, ha sido objeto de una minuciosa disección por parte del hispanista Ian Gibson, una elección por otro lado lógica después de abrir en canal las vidas de Lorca y Dalí. Era la pieza que le faltaba. En Luis Buñuel. La forja de un cineasta universal (Aguilar), Gibson busca las raíces primeras de la obra cinematográfica del calandino.

Clasificar y digerir toda la bibliografía acumulada en torno a Luis Buñuel no era tarea fácil. Podría arredrar a cualquiera. Siete años ha tardado Gibson en recopilar datos y recuperar pistas in situ en Calanda, Zaragoza, Madrid o París. Quizá lo más original del libro sean los datos de infancia de Buñuel y las cartas inéditas de la madre y la esposa. Le escribe, la primera: “Solamente el tener siete hijos es causa justificada para las neurastenias por buenos y santos que estos sean. Uno por una causa y otro por otra, constantemente he de sufrir y luego verme sola, sin apoyo moral ni material, sin consejos...”

La biografía revisa esa infancia, la de un chaval con tendencia a liarse a puñetazos tras cada clase de violín, al que bautizan con el apodo de León de Calanda cuando, con apenas trece años, se presenta a un concurso de lucha grecorromana. También su relación edípica con la madre (“cuando nace Luis su madre tiene 18 años y su padre 45, eso te marca”), la larga temporada con jesuitas y la influencia de la religión en su vida (“como en la mía propia”, guiña Gibson), los años de descubrimientos en la Residencia de Estudiantes junto a Lorca y Dalí (el “triángulo amigo”), el traslado a París en 1925 (“yo no era surrealista cuando llegué a París, me parecía cosa de maricones”, le cuenta a Max Aub y, sin embargo, se sumerge ello)... Pero también el proyecto de Un chien andalou o el escándalo de L’âge d’or, la vuelta a España bajo la República, el
compromiso antifascista y su situación semisecreta a órdenes de la embajada española en París.

A finales de 1938, con la guerra civil española instalada, Buñuel embarca con su hijo y su esposa hacia EE.UU. encargado de una misión gubernamental en Hollywood. No volvería a pisar tierra española hasta 1960, ya ciudadano mexicano, para rodar Viridiana pero... esa ya es otra historia.

Porque el libro sólo abarca hasta ese momento. No había presupuesto ni posibilidades para más. “No creo que pueda hacer la segunda parte porque ya tengo 75 años y cada libro cuesta 5 o 7 años de trabajo. Tendría que ocurrir un milagro: sólo si apareciera un millonario mexicano, que los hay, y se ofreciera a financiarla”.

El dublinés Ian Gibson, ciudadano español desde 1984 y vecino de Lavapiés –entre otras cosas por estar cerca de la Filmoteca Española– custodia el archivo de Luis Buñuel. Su investigación arranca mientras revuelve en los ficheros de Lorca y Dalí; la figura del cineasta aparece repetida y obstinadamente asociada a los otros dos y a partir de esas notas Gibson forja la cronología vital de Luis Buñuel Portolés. Viaja a Calanda, visita archivos municipales y parroquiales, habla con familiares y amigos y sube montañas para ver los mismos paisajes que Buñuel veía.

El libro incluye más de 2.500 referencias y, con casi mil páginas, no se libra de algún gazapo, –“alguna fecha equivocada, algún lapsus, tienen razón”– dando como resultado un perfil final de Buñuel que resulta inquietante. “Buñuel iba por la vida algo disfrazado, era escurridizo al hablar, proclive a tergiversar los hechos, incluso a mentir. El Buñuel esencial está en sus películas, pero yo me quedo con el estupendo cachondo mental aragonés, buen amigo de sus amigos”, concluye el biógrafo.

Fe­de­ri­co Gar­cía Lor­ca, el ami­go ama­do y odia­do

"De todos los seres vivos que he conocido, Federico es el primero. No hablo ni de su teatro, hablo de él. La obra maestra era él. (...) Ya se pusiera al piano a interpretar a Chopin, ya improvisara una pantomima o una breve escena teatral, era irresistible. Podía leer cualquier cosa y la belleza brotaba siempre de sus labios. Tenía pasión, alegría, juventud. Era como una llama. Cuando le conocí, en la Residencia de Estudiantes, yo era un atleta provinciano bastante rudo. Por la fuerza de nuestra amistad él me transformó, me hizo conocer otro mundo. Le debo más de cuanto podría expresar”.

Luis Buñuel escribe estas líneas en Mi último suspiro (1982), sabiendo que le queda poco tiempo de vida.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

NACIMIENTO DEL RÍO PITARQUE



Chimenea 
Pitarque es una pequeña y pintoresca localidad  de la provincia de Teruel. Su nombre procede del árabe  derivado de “Abu-Tariq o Tareq”. Su traducción aproximada puede ser: “Padre de la acequia”, y dado que la acequia principal fue realizada por los árabes, cabe pensar que se le diera ese nombre debido a la importancia de dicha acequia. Pitarque está situado en la comarca del Maestrazgo, al pie de la montaña de Peñarrubia y junto al pueblo nace el río Pitarque. Cuenta con 104 habitantes (INE 2008) y es de una gran riqueza faunística (buitres, águilas, cabras) y botánica (bosque mediterráneo).Dentro de su término municipal se encuentra el Monumento natural del Nacimiento del río Pitarque. Gracias a esta belleza natural, este pueblecito recibe a muchísimos turistas amantes del senderismo y de la naturaleza. No tengo la menor duda de que este nacimiento del río, que convierte al paisaje en un entorno de admirable belleza,  es la razón de que este pueblo haya conseguido atajar una disminución demográfica más sangrante. A Pitarque se accede a través de la carretera TE-V-8042 (hacia Villarluengo y Ejulve). Tambien a través de una carretera que lleva a Aliaga.

Nacimiento del río Pitarque:  Desde hace años acostumbro a recorrer el trayecto de ida y vuelta entre Pitarque y el nacimiento del río con el mismo nombre.

Dentro del casco urbano se encuentran diversos paneles interpretativos y señales que indican el rumbo a seguir, además, hasta más o menos la mitad, se siguen las marcas del GR 8.

Saliendo del pueblo, llama la atención la línea de campos y huertas, muchas de ellas abandonadas. Así, en las partes bajas se encuentra un bosque propio de ribera, pero conforme se va subiendo se cambia a quejigos, avellanos, encinas y boj. Ya en la parte más alta, en la plataforma, crecen pinos, espliego y salvia.


Durante buena parte del sendero se puede ver uno de los colosos calizos que rompen el horizonte del Maestrazgo que es Peñarrubia.

El punto de referencia que indica la mitad del camino es la ermita de la Virgen de la Peña, pequeño templete de una nave levantado con mampuesto y tejado a dos aguas. Al llegar a un cruce que está a pocos metros de la ermita, el GR 8 se desvía a la derecha, pero lo correcto es continuar por el PR-TE 67 que pronto pasará por una antigua central hidroeléctrica. Seguidamente, continuar el cauce del Pitarque situado a la izquierda a medida que la senda se va estrechando y adentrándose en el cañón.


El paisaje es cada vez más abrupto, más rugoso. Las enormes paredes de roca se presentan con curiosas formas al igual que la toba calcárea. La vegetación en este tramo es muy densa, predominando tilos, olmos de montaña, arces, avellanos, serbales...

El estrecho cañón ha estrangulado el cauce del Pitarque y para continuar es necesario cruzar una pequeña pasarela para llegar directamente a una enorme chimenea. La contemplación de este enclave acostumbra a ser muy gratificante, sobre todo tras los días posteriores a fuertes lluvias cuando el caudal del agua es más generoso y baja formando un enorme chorro de agua por el caño (chimenea) que vemos a la entrada...  

Un poco más arriba, se llega a un azud justo al lado del nacimiento del Pitarque. Punto de retorno de la ruta hasta llegar nuevamente al pueblo por el mismo itinerario.


A los amantes del senderismo y de la naturaleza les aconsejo encarecidamente la visión de estos vídeos.


(Fuente: Turismo Aragón. Senderos de Aragón)