viernes, 28 de febrero de 2020

El aeropuerto de Teruel da el estirón



El complejo aeronáutico turolense licita la construcción del segundo hangar más grande de España, una nave para pintar aviones y otros equipamientos que costarán 30 millones de euros y duplicarán el empleo hasta los 400 puestos de trabajo.

El aeropuerto de Teruel ha puesto en marcha una batería de siete proyectos que reforzarán sus equipamientos con una inversión de 30 millones de euros y que le permitirán duplicar el empleo hasta alcanzar los 400 puestos de trabajo a medio plazo. Entre las obras que están en licitación, destaca un hangar de 16.000 metros cuadrados, el segundo más grande de España, con una inversión de 19,9 millones de euros. El plazo para presentar ofertas termina el próximo 8 de enero y el plazo de ejecución de las obras es de 20 meses. También está en la cola, un hangar para para pintar aviones de 5.250 metros cuadrados y 4,8 millones de presupuesto.

La Plataforma Aeroporturaria de Teruel-Aragón (PLATA), que cuenta con siete empresas asentadas y unos doscientos trabajadores actualmente, se ha consolidado como un motor económico y laboral en solo seis años. La pista de aterrizaje se abrió al tráfico aéreo en febrero de 2013 y recibió el primer avión de grandes dimensiones en agosto del mismo año. Actualmente, cuenta con 80 aeronaves estacionadas en la campa de larga estancia, la cifra más alta en cuanto a aviones de gran envergadura de toda su trayectoria. Han llegado, fundamentalmente, del Espacio Schengen -Europa occidental y central-, pero también de China, Rusia, Abu Dabi y Malasia. El año terminará con 5.000 operaciones de vuelo, una cifra similar a la del año pasado, aunque con mayor porcentaje de grandes aeronaves.

La clave del despegue económico y laboral de PLATA es el asentamiento de Tarmac, empresa filial del gigante europeo de la aviación Airbus, especializada en el estacionamiento, mantenimiento y desmantelamiento de aviones. Por si sola genera actualmente 90 empleos directos, una cifra que crecerá hasta 150 si consigue la concesión de la explotación del superhangar y del hangar de pintura, ambos en proyecto.

El director de Tarmac-Aragón, Pedro Sáez, adelanta que su compañía pujará por el aprovechamiento de los dos hangares en proyecto. Explica que la nave destinada a pintura “completará el mantenimiento que requieren los clientes”. Añade que este equipamiento será particularmente útil para cuando un avión cambia de aerolínea, una operación que llega acompañada de un cambio de imagen del aparato con su repintado.

Otra fuente generadora de empleo en Tarmac es el desmantelamiento de aviones. La empresa prevé alcanzar a medio plazo una media de 50 aviones reciclados al año, lo que duplicará también los 40 operarios empleados en desmantelar, limpiar, chequear y clasificar las piezas obtenidas -entre 1.500 y 2.000 por cada aeronave-..


El directivo reconoce que tiene problemas para encontrar personal especializado, lo que les obliga a recurrir a otras provincias. Pedro Sáez señala que la empresa colabora en la realización de prácticas de los alumnos de FP del Instituto Segundo de Chomón, que ha puesto en marcha una enseñanza reglada para aeronáutica. Tarmac confía en que, cuando las primeras promociones de alumnos completen su formación, en un par de año, entrarán en servicio el superhangar y el hangar de pintura y podrán incorporarse a la plantilla.

La filial de Airbus explota actualmente la campa de estacionamiento y los hangares. Su actividad ha generado la mayor plataforma de aparcamiento, conservación y reciclado de aviones de Europa. Su concesión para gestionar las instalaciones es de 25 años con el pago de un canon anual de 1,2 millones de euros. Pero la infraestructura central es la pista de aterrizaje de 2,8 kilómetros, que permite el aterrizaje y despegue en un paraje despoblado y plano de clima seco y frío ideal para una planta de estacionamiento de aviones. El aeropuerto confía, además, en que el crecimiento del parque mundial de aviones por el desarrollo de la aviación reforzará el mercado del complejo.

Otro operador singular del aeropuerto es PLD Space, una empresa que diseña cohetes espaciales con tecnología española y que está embarcada en un programa de ampliación de su presencia en el aeropuerto con un nuevo banco de pruebas para testar los motores a reacción. Esta previsto que, en breve, ensaye en Teruel el primer cohete lanzador de satélites, el Miura 1. La nave se probará en un el banco, sin despegar, mientras que el lanzamiento al espacio se llevará a cabo posteriormente desde la base de El Arenosillo (Huelva).

También operan en el aeropuerto British Petroleum, Habock Aviation, Elson Space Engineering, Pulsar Space, Singular Aircraft y Delsat Aeronautics, esta última acaba de desarrollar un prototipo de dron para el reparto de medicamentos en lugares remotos o mal comunicados. Recientemente, se confirmó la baja de Flying Time Aviation, una escuela de pilotos inglesa que ha levantado el vuelo como consecuencia del Brexit. Por otro lado, se acaba de saber que Airbus explotará directamente la nave de logística que acaba de levantarse para almacenar piezas para la aeronáutica.

El director del aeropuerto, Alejandro Ibrahim, señala que el éxito de este complejo, construido en un páramo en el que hace una década solo había sembrados y matorrales, se debe a su especialización industrial, que le da “una entidad propia y un espacio para el desarrollo económico” y asegura la competitividad. La gran extensión de suelo disponible, 340 hectáreas -procedentes de un antiguo campo de tiro aéreo-, permite seguir ampliando los equipamiento y las infraestructuras en función de las necesidades. La zona de hangares, por ejemplo, tiene espacio suficiente para duplicar las construcciones existentes. Y parecida situación se da con la campa de largo estacionamiento, que tiene en licitación la ampliación con una tercer fase.
Una novedad de principios de 2020 será la posibilidad de recibir vuelos de pasajeros de hasta 19 plazas. No serán vuelos regulares porque la demanda no los justificaría sino viajes a la carta, pero supondrá un paso más en la oferta de servicios del aeropuerto. En conjunto, los ingresos de PLATA superan a los de otros 20 aeropuertos españoles.

El consejero de Ordenación del Territorio, José Luis Soro, resalta la rentabilidad de la inversión realizada, basada en el Fondo de Inversiones de Teruel (FITE). “El crecimiento de las instalaciones está acompasado con las necesidades, de manera que el aprovechamiento del dinero público es máximo”. Soro añade que con el abanico de inversiones proyectado en los próximos tres años “se inicia una segunda fase de crecimiento” para una instalación que “cuenta con reconocimiento a nivel mundial”. Según el Gobierno aragonés, la ronda de inversiones prevista reforzará al aeropuerto de Teruel como un “centro de excelencia” en el campo de la aeronáutica que abarca “el ciclo completo de vida de las grandes aeronaves comerciales”.

Fuente: El Heraldo de Aragón



lunes, 10 de febrero de 2020

VALDELINARES (TERUEL) : EL PUEBLO MÁS ALTO DE ESPAÑA




De chaval estuve en un campamento de este pueblo. Desde entonces mantengo gratos e indelebles recuerdos.

A 1693 metros de altitud se encuentra Valdelinares, el pueblo más alto de España. A nivel europeo, Ushguli, en Georgia, se encuentra a 2000 metros y a nivel mundial, La Rinconada, en Perú, se halla a 5099 metros de altitud.

Valdelinares cuenta con las estaciones de esquí de Javalambre y Valdelinares, uno de los mejores puertos de esquí del país. A escasos kilómetros se encuentra el mejor hotel español (1) y dos pueblos de obligada visita: Puertomingalvo y Rubielos de Mora.

(1) Conste que no cobro comisión alguna por esta publicidad.


lunes, 27 de enero de 2020

The Times', rendido ante la provincia más inesperada: dice que es "el secreto mejor guardado de España"



El diario británico The Times se ha fijado en la provincia de Teruel a raíz de la irrupción de Teruel Existe en el Congreso y ha dedicado un extenso reportaje a analizar esta provincia española.

El periódico explica que el lema ”¡Teruel Existe!” que se puede ver en pegatinas de muchos coches no es un eslogan turístico, sino “un grito de ayuda de una tierra literalmente ignorada por el siglo XXI”. 

The Times subraya que el AVE evita Teruel, que tampoco hay enlace directo con Madrid por autopista y que las carreteras de la provincia están llenas de baches. Todo eso, subraya, no quita nada de encanto a su “espectacular paisaje”. 

El diario asegura que los jóvenes huyen de Teruel para escapar de un tipo de pobreza que reflejó Luis Buñuel en su película Tierra sin pan. Con todo, The Times destaca que “la paz y la sencillez de la España Vaciada” está “de repente de moda”. 

“No hay banda ancha, una cobertura telefónica terrible y solo una estrella Michelin en toda la región: Hospedería El Batan, en Tramacastilla”, se subraya en el artículo, en el que se asegura que, sin embargo, el 95% de los alquileres de Teruel estaban ocupados en Navidad.

The Times celebra que los ruidos más fuertes allí los hacen los ríos y el viento y asegura que muchos especialistas en viajes españoles denominan a la zona “la nueva Toscana”. 


El periódico recomienda llegar a Teruel viajando en avión a Castellón. Cerca de allí aconseja visitar las cuevas de San Josep, las aguas termales de Montanejos y los bosques de Gudar-Javalambre. El artículo subraya que toda la región está plagada de sitios paleontológicos y destaca que en El Castellar se pueden ver huellas de dinosaurios.

En cuanto a la capital, The Times dice que, debido a su aislamiento, lucha por atraer visitantes con su belleza, historia, leyendas y gastronomía. Alaba las torres mudéjares de la ciudad y explica la “triste historia” de los amantes de Teruel.

En cuanto a la gastronomía, en el texto se destaca el jamón de Teruel, “más barato y menos laborioso de producir que el pata negra pero delicioso”. Y subraya que Teruel tiene más bares de vinos por habitante que cualquier otra ciudad de España. 

Por lo demás, recomienda el Camino Natural del Río Guadalaviar y el circuito de Gallocanta, que forma parte del denominado Camino del Cid y por el que se puede contemplar “el lago más grande de España”, “hogar de unas 200 especies de aves”. 

The Times también dedica unas líneas a hablar del Maestrazgo, “una tierra de montañas escarpadas, densos bosques y profundos barrancos”, y del Castillo de Morella, ya en Castellón. Más hacia la costa, también recomienda la Costa del Azahar y Peñíscola. 

sábado, 11 de enero de 2020

TERUEl. DONDE LA CULTURA TAMBIÉN EXISTE

Todo lo referente a la provincia de Teruel me interesa y este blog tiene el objetivo de recopilarlo y divulgarlo dentro de sus modestos límites. Agradezco al diario La Vanguardia del pasado domingo, día 12, la publicación de las páginas que muestro a continuación:







miércoles, 8 de enero de 2020

La rebelión de la España vacía (III)



Los entrevistados coinciden en querer superar el catastrofismo: “Si nosotros mismos lo vendemos todo como negativo, nadie va a venir”, afirma Raquel Sodric. Ella y su marido, Javier García, se mudaron a Castelserás en 2014 procedentes de Gavà (Barcelona). La crisis económica les dejó en el paro y decidieron probar suerte en el pueblo de donde proceden los padres de Sodric y donde veraneaba la familia de García. Buscaban también un entorno rural para criar a sus hijas. Crearon Dinamo, una consultoría de marketing digital que hoy cuenta con una docena de clientes. “Posiblemente tenemos menos opciones de conseguir clientes, pero también menos competencia”, dice García.

Castelserás ha recibido la atención de los medios de comunicación por la concentración de empresas vincu­ladas al comercio online: son seis compañías, según García, en un municipio de 830 habitantes —hace un siglo eran 2.140—. García, militante socialista —su abuelo fue uno de los fundadores del PSC en Gavà—, fue alcalde de Castelserás entre 2015 y 2019. De su experiencia como edil extrae varias lecciones: una es que el empoderamiento de la mujer es fundamental para estabilizar la población; la otra, que hay que exprimir el ingenio. García pone ejemplos de cómo han intentado llamar la atención sobre el pueblo: en 2016 clavaron una espada en una roca a orillas del río Guadalope, una pieza que vende por Internet la compañía local Aceros de Hispania. La performance simulaba la leyenda del rey Arturo, y García, como alcalde, anunció a los medios que retaba a los candidatos en las elecciones generales de aquel año a arrancar la espada. El montaje apareció en decenas de periódicos y agencias.

El ingenio también ha llevado a Castelserás una forma diferente de transmitir los bandos y edictos municipales: a través de WhatsApp. Cada vecino empadronado recibe al instante los comunicados oficiales del Consistorio

“La proximidad con las Administraciones, la relación directa, hace de Teruel un buen lugar para experimentar”, asegura Raquel Lacuesta. Esta turolense de 43 años es ingeniera informática y profesora de la Escuela Universitaria Politécnica de Teruel, un centro de la Universidad de Zaragoza (UZ) con 200 alumnos. Lacuesta ha sido noticia en 2019 por desarrollar junto a su colega Iván García, de la Complutense de Madrid, y junto al doctorando Franks González-Landero un armario que permite monitorizar la pérdida de memoria en personas mayores. En su desarrollo también participa la Universidad de Harvard y el Hospital General de Massachusetts.

La ingeniera ha desarrollado aplicaciones para el seguimiento de afectados de cáncer del hospital de Teruel Obispo Polanco y para pacientes con trasplante de hígado en el clínico Lozano Blesa de Zaragoza. El próximo proyecto es probar en una residencia de Teruel una aplicación de móvil, similar al Pokémon Go, que permite a los ancianos ejercitar la mente y el cuerpo a partir de objetos del pasado. Lacuesta lamenta que la UZ esté ampliando líneas de ingeniería en Zaragoza y no en Teruel: “Deberían impulsarse medidas para que vengan jóvenes a la provincia. Es la manera de que se abran nuevas oportunidades”.

De la Toscana al mudéjar

Sara Bianchi, de 27 años, es una de estas jóvenes que Lacuesta quiere atraer a Teruel. Licenciada en Ciencias Políticas, esta italiana de Massa Marittima, en la Toscana, conoció a su pareja, un turolense, durante un Erasmus en Polonia. Él es maestro de escuela rural y ella imparte clases en la escuela de idiomas, pero sobre todo es la coordinadora del lobby Áreas Escasamente Pobladas del Sur de Europa (SSPA, por sus siglas en inglés).

En Urrea de Gaén se celebra el FestiFal, un certamen especializado en cortometrajes de temática rural-

Bianchi valora poder salir de casa y perderse en una naturaleza sin presencia humana, o disfrutar del patrimonio mudéjar, como la catedral de Santa María de Mediavilla, a escasos 20 metros de su despacho en la sede local de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE). La misión de Bianchi como coordinadora de la SSPA también es vender a su cliente: la SSPA reúne a asociaciones de empresarios y Administraciones de cinco provincias del sur de la UE con menos de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado: Soria, Teruel, Cuenca, Lika-Senj (Croacia) y Euritania (Grecia). La SSPA ejerce presión sobre las instituciones nacionales y comunitarias. Su coordinadora enumera algunas de las propuestas por las que presionan, como la reducción de las cuotas de la Seguridad Social en zonas despobladas o la creación, siguiendo el ejemplo de Escocia, de una agencia especial que ofrezca servicios en el entorno rural como la gestión de burocracia para autónomos.

Bianchi subraya que las nuevas tecnologías son fundamentales para activar los núcleos rurales y ofrece un ejemplo de su trabajo: ella realiza videoconferencias de manera regular con técnicos de la Comisión Europea en Bruselas, pero en cambio no lo puede hacer con los funcionarios del Ministerio de Agricultura en Madrid porque no hay costumbre para ello, por lo que siempre acaba teniendo que desplazarse a la capital.

La coordinadora de la SSPA tiene claro que cualquier plan para revertir la depresión demográfica de un municipio pasa por establecer ventajas económicas y dotar al lugar de los servicios públicos necesarios. El paradigma de lo que no debe hacerse, según Bianchi, ha sido el proyecto de repoblación en Aguaviva. Este pueblo turolense se hizo célebre por intentar aumentar el censo financiando la llegada de familias extranjeras que, apunta Bianchi, finalmente no se han asentado a los niveles que se preveía por la falta de empleo y servicios.

'El sueño', obra del artista Juan Barragán en la vía férrea a su paso por Alfambra. EDUARDO NAVE | JUAN MILLÁS

El cine que levantaron los vecinos

“La repoblación no se consigue a golpe de talonario”, dice José Ángel Guimerá. Él lo sabe por experiencia propia. Este director de cine nacido en Castelnou realizó en 2011 el documental La caravana de niños. El Ayuntamiento de este pueblo turolense de 160 habitantes atrajo a una treintena de familias del resto de España y del extranjero. Guimerá resume que la presencia en el término de Castelnou de una central de ciclo combinado aporta suculentos ingresos al Consistorio y que con este dinero se intentó subsidiar la llegada masiva de nuevos vecinos. “Se quiso hacer a lo loco, y al no haber suficientes opciones de conseguir empleo, la mayoría marcharon o acabaron pidiendo ayuda a Cáritas”.

Guimerá y sus compañeros del Centro de Estudios del Bajo Martín organizaron este diciembre la VI edición del FestiFal, especializado en cortometrajes de temática rural. Fueron 12 cortos de cinco países que se proyectaron en el cine de Urrea de Gaén. Los vecinos construyeron en 1968, con sus propias manos, lo que hoy es la sala de actos de un pueblo de 436 habitantes, casi la mitad de los que había en 1980, cuando nació Silvia Blasco. Ella es una de las organizadoras del FestiFal y vecina de Urrea. Dice que solo 4 de los 12 componentes de su cuadrilla de juventud siguen residiendo en la villa. Blasco estudió en Zaragoza y se especializó en pedagogía terapéutica. Hoy es maestra en un centro de educación especial en Andorra. “Mi padre era campesino, y mi madre, ama de casa. Hicieron un gran esfuerzo para que mi hermana y yo viviéramos aquí”, dice Blasco: “Cada vez que una pareja se instala en el pueblo es una gran noticia”, apunta esta maestra. Guimerá cree que cada pequeño paso es un triunfo en Teruel, sea la sala llena de gente de la comarca o los dos empleos que pueda crear el nuevo campo fotovoltaico que se ha levantado en Castelnou.

Activismo entre fósiles y rocas

Julia Escorihuela afirma que sería un gran avance poder ampliar la plantilla del parque geológico de Aliaga con dos puestos de trabajo. “Que se instalen dos familias es un logro”, dice esta mujer de 60 años, gerente del parque y bibliotecaria del pueblo. Aliaga era un municipio minero que a partir del desmantelamiento de la industria del carbón ha pasado de los más de 2.000 habitantes de 1950 a los 360 de hoy. Escorihuela recibe al periodista en la biblioteca, el antiguo horno de pan de Aliaga. Escorihuela ha hecho de la educación su razón de vida, motivada por su experiencia en la infancia. Hija de labriegos, vivía en una masía aislada y cada día, para ir a la escuela, andaba cinco kilómetros de ida y otros cinco de vuelta. Un suceso cotidiano marcó su futuro: a Escorihuela le gustaba leer, pero la bibliotecaria no le prestaba libros porque vivía en el campo y no se fiaba de que los fuera a devolver. En 1989 fue nombrada bibliotecaria del pueblo, y en 2001, gerente y guía del parque geológico. Antes se formó a distancia, o desplazándose a otros municipios de Teruel —de Aliaga solo llega y sale un autobús de línea al día—, para obtener un grado de formación profesional en Turismo, además de cursos de guía, de geología y de gestión del territorio.



martes, 31 de diciembre de 2019

LA REBELIÓN DE LA ESPAÑA VACÍA (II)



Los turolenses luchan contra el destino. Jaime Valero, por ejemplo, se ha puesto a estudiar el grado de formación profesional en Energías Renovables en el instituto Pablo Serrano de Andorra. Anteriormente se había formado en robótica, energía hidráulica y electricidad. Su objetivo es conseguir un trabajo de mantenimiento en el sector eólico. En la región funcionan actualmente ocho parques eólicos. Green Power, filial de Endesa, está construyendo cuatro nuevos, y la aragonesa Forestalia ha anunciado un plan de 2.400 millones de euros para instalar 34 puntos de producción de energía fotovoltaica y 32 de eólica.

La fiebre de las renovables

Forestalia asegura que la construcción de los parques dará trabajo a 12.000 personas y creará 450 empleos posteriores para la explotación de las instalaciones. Valero quiere tener uno de ellos. “Teruel no está muerto, solo faltan más oportunidades”, dice una de las profesoras de Valero, la ingeniera Nadine Fernández. Criada en Andalucía, emigró a Alemania con su marido, químico. Hace un año y medio que recalaron en Alcañiz —el segundo municipio de la provincia— por un empleo que consiguió él. Fernández explica que recientemente vio un documental sobre el éxito de la repoblación de las Highlands escocesas y que demuestra, según esta ingeniera, que con mejores infraestructuras y mejores tecnologías de la comunicación es posible revivir el mundo rural. “Como en Escocia, debería potenciarse cursar estudios superiores por Internet”, dice Fernández. Milagros Mateo, directora del instituto Pablo Serrano, hija y esposa de agricultores y mineros, está estudiando un máster a distancia por la Universidad de Valencia. Mateo tiene dos hijos que viven en Zaragoza y Barcelona, y que hoy no se plantean volver.

Una hipotética saturación del paisaje turolense con molinos preocupa en Andorra, dice Valero, aunque añade que “más preocupa tener trabajo”. Teruel Existe se muestra crítico con las inversiones en renovables porque no van acompañadas de una industria de producción y porque cree que la provincia vende a bajo precio sus recursos naturales. “Las renovables son como un proceso de colonización, como pasó con el carbón, aunque este dejaba más puestos de trabajo”, dice Goded. “Existe el riesgo de que esta energía quede desfasada y nos quedemos con pinares de molinos”, apunta Gimeno.

Ignacio Urquizu, sociólogo y alcalde socialista de la localidad de Alcañiz, opina que lo que ha faltado históricamente en Teruel es capacidad de emprender. “Teruel tenía en 1900 la misma población que Gipuzkoa, 240.000 habitantes [casi el doble de la que tiene hoy la provincia]”, recuerda. El regidor destaca que la apertura al mar o la proximidad con Francia han sido determinantes en favor del desarrollo de Gipuzkoa, pero admite que en Teruel “no ha habido grandes polos de emprendedores”, en parte porque sus élites apostaron por una economía tradicional como la agricultura. Urquizu subraya que mejores infraestructuras son importantes, pero no son sinónimo de progreso. “Cuando el AVE o una autopista llega a un municipio, en muchos casos facilitan que la gente se vaya. Para conseguir mayor desarrollo en Teruel hay que ir más allá de las infraestructuras”.

Alloza y la historia de Belén

Belén Soler insiste en que unas buenas vías de comunicación pueden determinar la decisión de vivir en un pueblo: “Si tu hijo tiene que hacer 40 kilómetros en autocar por una carretera mala y con muchas curvas para ir al colegio, quizás optarás por mudarte a la ciudad”. Soler sabe de qué habla. Nació en 1973 en Cardedeu (Barcelona), pero en 2001 quiso volver a los orígenes de su familia, Alloza. Su padre, transportista, se trasladó a Cataluña por trabajo. Su abuelo era minero. Soler regresó a Alloza porque quería fundar una familia en el campo. Abrió una casa de turismo rural y un restaurante kilómetro cero, La Ojinegra. Todos los alimentos del establecimiento provienen de la región, de la carne a las hortalizas y los cereales, de las frutas a la exquisita infusión de té de roca que prepara.

La provincia cuenta con 9 habitantes por kilómetro cuadrado, cuando la media española es de 93

Soler dice que Alloza (580 vecinos) es una excepción porque su despoblación es menos acusada que la de otros municipios de la comarca de Andorra-Sierra de Arcos. Y enumera a otros jóvenes que también se han instalado en Alloza: el artista Raúl Escuín, una nueva vecina que ha abierto un centro de estética y un comercio de ropa, o una veterinaria que también ha querido regresar al pueblo de sus padres. “Han visto que se puede conseguir porque antes ha habido alguien que se ha salido con la suya. La clave es adaptarse a las oportunidades del entorno rural. Adaptarse, ser ambiciosos y cooperar entre nosotros”, reflexiona Soler.

lunes, 16 de diciembre de 2019

LA REBELIÓN DE LA ESPAÑA VACÍA (I)




Desde el mirador de la localidad turolense de Alloza se observa un paisaje de cultivos de secano y olivares. EDUARDO NAVE | JUAN MILLÁS


LA COLUMNA DE humo blanco de la central térmica de Andorra, el tercer municipio más poblado de Teruel, se puede distinguir a más de 30 kilómetros de distancia. Omnipresente en un paisaje rocoso y de secano, la chimenea de 343 metros de altura rompe la monotonía del cielo y señala el epicentro de la industria del carbón en la provincia. Endesa cerrará la central en 2020 y con ella dará carpetazo a un siglo y medio de minería en la región bajo el impulso descarbonizador dictado a nivel europeo. Con la central también se esfumarán los mejores años de la vida de ­Jaime Valero, andorrano de 38 años, 15 de ellos empleado en la térmica. Valero está en el paro desde el verano y admite, con la voz rota, echar de menos un trabajo que antes tuvieron su padre y sus abuelos: “En la planta me sentía realizado; será difícil conseguir algo tan bueno, pero lo tengo que intentar”.

Con la central térmica de Andorra desaparecerá un negocio que genera el 9% del PIB de la provincia, aseguran en Teruel Existe. Este movimiento ciudadano protagonizó una de las sorpresas de las pasadas elecciones generales: tras 20 años de activismo, saltó a la política y ganó los comicios en la provincia, accediendo al Congreso con un diputado. La rabia que expresan los representantes de Teruel Existe se centra en una histórica demanda por la mejora de las infraestructuras y los servicios en el mundo rural. Manuel Gimeno, portavoz de la formación, esgrime alarmado las previsiones de evolución de la población del Instituto Nacional de Estadística (INE) para 2033: mientras que el conjunto de España ganará un 5% en habitantes, la provincia aragonesa los perderá en un 8,5%; la población de Teruel entre 25 y 49 años de edad se reducirá en un 23% hasta 2033, mientras que la horquilla entre los 65 y los 84 años aumentará un 22%. “Hay que actuar ya porque en 50 años quizá ya no habrá gente en Teruel y habrán muerto demasiados pueblos”, dice otro veterano de Teruel Existe, Amado Goded.

La Unión Europea reconoce el serio riesgo de despoblación en las provincias con menos de 12,5 habitantes por kilómetro cuadrado. Con menos de 8, la situación demográfica pasa a ser considerada crítica. Tres provincias españolas se encuentran por debajo de los 12,5 habitantes por kilómetros cuadrado: Soria, Teruel y Cuenca. Soria se sitúa en 8,5, y Teruel, en 9 (cuando la media en España es de 93 personas por kilómetro cuadrado y una provincia como Barcelona alcanza los 726).

“Teruel no está muerto, solo faltan más oportunidades”, insiste una ingeniera afincada en Alcañiz

La despoblación de Teruel no se explica únicamente por la tendencia de la sociedad global a concentrarse en ciudades. En la provincia solo existe una conexión ferroviaria, la que enlaza Teruel con Zaragoza y Valencia, cuatro o cinco veces al día, en dos horas y media. Otra demanda histórica es la de una mayor red sanitaria que evite desplazamientos a Zaragoza. La provincia tiene hospitales en dos municipios, en Teruel capital y en Alcañiz, en un territorio que es un 75% mayor en superficie que la Comunidad de Madrid y con una población especialmente enveje-cida. La prioridad de Teruel Existe como fuerza parlamentaria es que entre en vigor un pacto de Estado contra la despoblación, con una financiación especial para dotar de servicios y de oportunidades económicas al medio rural. Otra prioridad es la implementación de la fibra óptica en toda la provincia, el desarrollo del corredor ferroviario entre el Cantábrico y el Mediterráneo, la construcción de la autovía A-68 entre Castilla y León y la Comunidad Valenciana y de la autovía A-40, que debería conectar Cuenca, la comarca de las Cuencas Mineras y Tarragona.