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miércoles, 6 de noviembre de 2019

EL CENTRO ARAGONÉS DE BARCELONA. AUTÉNTICO SOS


Barcelona sobrecoge. Es otra ciudad, herida, contradictoria y escindida, y allí, en la calle Costa, desde septiembre de 1916 se asienta el Centro Aragonés de Barcelona, con su impresionante Teatro Goya, que llena casi siempre, y que vio pasar por su escenario a los más grandes intérpretes de un largo siglo: desde Margarita Xirgu hasta Concha Velasco. Ese edificio fue concebido por Miguel Ángel Navarro, hijo de Félix, el diseñador del Mercado Central.
El Centro Aragonés posee alma de caserón y de palacio a la vez. Y ha sido memoria viva de la presencia de los aragoneses en Barcelona y en Cataluña. Cuando en 2008 recibió la Medalla de Oro al Mérito Civil, el alcalde Jordi Hereu tuvo una feliz y generosa intuición: dio las gracias a los aragoneses de Barcelona, y dijo que les habían ayudado a ser mejores y que habían dado, a lo largo del tiempo, una lección de tolerancia, adaptación y convivencia. Aragón ha tenido allí su fondeadero de inquietudes y de conocimientos, un armario de la historia. El pasado domingo 26 de octubre el Centro Aragonés entregó medallas a sus socios más veteranos, y nombró Socios de Honor, entre otros, a Jorge Gay y Ánchel Conte. El primero pintó dos espléndidos murales, que se inauguraron en 2009, y que responden a su pintura de emoción y colorido y símbolos, transida de sueños. Y el segundo impartió allí clases de aragonés y disfrutó, muchos días, muchas veces, de los tesoros incalculables de la Biblioteca del Centro, que ha conducido desde hace más de un cuarto de siglo Cruz Barrio, que le ha puesto piso, refugio de alta montaña y cueva secreta a este pequeño país en su corazón y entre sus libros. Nada nuestro le ha sido ajeno: su compromiso produce escalofríos. En el acto, cantaron Kike Ubieto y Os Chotos, tres temas en cada idioma de la Comunidad, y la coral del Centro entonó habaneras y el Himno de Aragón, algo que allí siempre se ha tenido a gala, aunque no sea fácil. El Centro tiene nuevo presidente, Jesús Félez, de Alcorisa, alrededor de 900 socios y vive la situación más crítica de su historia. Hasta el seguro les ha retirado su confianza, y sus directivos, desbordados y abatidos, solo esperan no un milagro, sino que el presidente Javier Lambán, tan enamorado de la buena prosa e historiador, encuentre unos minutos para saber el estado de la cuestión y también de los sueños de futuro.

Antón Castro. Este texto apareció el pasado domingo en Heraldo. El mural, "El lugar de los sueños" es de Jorge Gay.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

Méndez de Vigo ordena cumplir con la devolución de los 44 bienes de Sijena que están en Cataluña





Tras años de litigio, aparentemente infructuosos,  entre Aragón y Cataluña, la aplicación del Art. 155 parece dar fin al mismo. Hoy la prensa se despacha con esta noticia. En Aragón, júbilo. En Cataluña, reticencias y recursos...
Javier Ortega.- EL MUNDO

El ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, ha recibido este martes el requerimiento judicial que ordena el regreso a Aragón de las 44 obras de arte del Monasterio de Sijena (Huesca) que se hallan en el Museo de Lérida.

Méndez de Vigo ha procedido "inmediatamente" a dar instrucciones a los órganos competentes de la Consellería de Cultura de la Generalitat de Cataluña para que se proceda al cumplimiento de la sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 1 de Huesca.

Para ello, procederá a solicitar la información que dicho juzgado ha requerido respecto a la "ubicación exacta de todas y cada una" de las piezas pendientes de entrega, así como de la fecha en que se procederá a la entrega de los bienes y medios por los que ésta se hará efectiva.

El ministro ha contestado al juez que "tan pronto como se reciba contestación a dicha solicitud de información, se procederá a trasladar la misma a ese juzgado".

Méndez de Vigo ha asegurado también este martes que su orden a la Generalitat de Cataluña para cumplir el requerimiento judicial de devolver 44 piezas al Monasterio de Sijena "no es añadir nada al fuego". "Lo sorprendente es que alguien no cumpla con las decisiones judiciales", ha recalcado.

En este sentido, ha recalcado que va a cumplir con lo que le pide el juez porque es su obligación como autoridad pública. "Los pasos que el juez me pide que dé yo he empezado a darlos hoy", ha respondido el ministro a los periodistas en los pasillos del Senado en unas declaraciones recogidas por Europa Press.

En Villanueva de Sijena han recibido la noticia con "una alegría inmensa", según el alcalde, Ildefonso Salillas. Ha añadido que "recuperar las obras es una cuestión de justicia y dignidad. Ha precisado que es "un día histórico" y lo será todavía más cuando lleguen las 44 piezas que faltan y puedan exponerse junto a las 53 entregadas el año pasado.

Por el contrario, desde Bruselas, el ex consejero de Cultura de la Generalitat, Lluís Puig, ha lamentado en un tuit la decisión del ministerio: "Un puente más roto. ¿Así quieren restablecer el diálogo?". Ha reprochado al alcalde de Lérida, el socialista Àngel Ros, el soporte de su partido a la aplicación del 155 y le ha acusado de incumplir la legislación catalana.

El Juzgado de Primera Instancia número 1 de Huesca dictó la semana pasada una providencia por la que requería al ministro de Educación, Cultura y Deporte, Íñigo Méndez de Vigo, para que ordenase "la entrega inmediata" de las 44 obras artísticas del monasterio de Sijena depositadas en el Museo de Lérida.

El requerimiento a Méndez de Vigo se produce al ser responsable provisional del Departamento de Cultura de la Generalitat de Cataluña por la aplicación del artículo 155 de la Constitución.

En la contestación al juez, el ministro recuerda esta situación particular y añade que "el ejercicio de estas funciones ejecutivas se debe realizar en cualquier caso según la legislación autonómica de aplicación, sin perjuicio de las medidas que se puedan adoptar" al amparo del Real Decreto por el que el Gobierno designa a los órganos y autoridades encargados de dar cumplimiento a esas medidas requeridas.

La semana pasada, Méndez de Vigo ya apuntó que había habido "muchos recursos" contra los requerimientos judiciales que obligaban al regreso de los bienes del Monasterio de Sijena que se hallan en Cataluña y, por lo tanto, en este caso era "bueno proceder".

Así, el ministro adelantaba su indicación a la Generalitat de Cataluña de no recurrir la última providencia judicial de Huesca respecto a este tema.

El alcalde de Villanueva de Sijena ha recordado que hace año que esperaban recibir esta noticia, que el Ayuntamiento ha comunicado a sus vecinos a través de una aplicación para móviles.

Tras la euforia, Salillas ha dicho que "hay que ser cautos" si bien el edil no ha podido reprimir su alegría porque "con este conflicto hemos sufrido mucho".

Con la decisión del ministro se hará "justicia" con el municipio y con sus vecinos que han peleado durante años por proteger estas obras y por lograr su regreso. Este martes "es un día histórico, aunque lo será aún más el día que las veamos aquí y que se queden expuestas", según el alcalde.

Salillas cree que "el monasterio va a cambiar, tenemos muchas ilusiones puestas en que sea un foco de desarrollo" para toda la comarca de Los Monegros. En 2023 se cumplirán los cien años de declaración del monasterio de Sijena como Monumento Nacional.

Aragón pide saber qué día volverán las obras

La consejera de Educación y Cultura del Gobierno de Aragón, Mayte Pérez, ha reclamado este martes al ministro Méndez de Vigo que concrete qué día y cómo será el traslado de la 44 obras de arte del Monasterio de Sijena que se encuentran en el Museo de Lérida.

En declaraciones a los medios de comunicación, Mayte Pérez ha subrayado que es "una buena noticia" que el ministro haya dado la orden para que regresen los bienes de Sijena y se cumplan las sentencias, si bien "tiene que decir cómo, qué día se van a devolver y cómo se va a hacer el traslado".

La consejera ha expresado la disposición del Ejecutivo aragonés de ayudar al ministerio facilitando toda la información disponible sobre estas piezas de arte y, además, "tenemos el equipo dispuesto" para que los técnicos puedan ir a buscar las obras "y por fin poder devolver todos estos bienes" al Monasterio de Villanueva de Sijena.

Aunque "es una buena noticia, no es la definitiva", ha recalcado, al indicar que el ministro ha dicho que se debe cumplir la sentencia, "pero tiene que decir cómo, qué día" regresarán los bienes a su lugar de origen.

Pérez ha expresado la disposición del Ejecutivo aragonés de entregar al ministro toda la información que necesite sobre la ubicación de las piezas de arte de Sijena. "Vamos a facilitar el trabajo, enviando dónde están situados la totalidad de los bienes, que están en el Museo de Lérida, y tenemos al equipo dispuesto, si fuera hoy, para salir al museo y por fin poder traer y devolver todos estos bienes", ha manifestado.

"No quiero ser pesimista, pero hemos visto siempre las reacciones que hay en la Generalitat, no sólo políticas sino técnicas, y en lo que seguimos insistiendo es en que se cumplan las sentencias y si se tiene que recurrir al auxilio de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado que lo hagan", ha dicho tajante la consejera.

Pérez ha estimado que hay "tiempo suficiente" para que se cumpla la decisión judicial antes de que se celebren las elecciones autonómicas en Cataluña, el próximo 21 de diciembre.
Ha admitido que el escenario en Cataluña "puede afectar, pero en Aragón hemos defendido y hemos luchado por ese cumplimiento de la justicia y de la legalidad", ha afirmado, al recordar que en anteriores ocasiones el juez ha dado de plazo "cinco o tres días" para cumplir con las resoluciones y ha deseado que las piezas vuelvan a Aragón cuanto antes

miércoles, 30 de marzo de 2016

El Arzobispo de Barcelona pide a Cataluña que atienda la reclamación de Aragón sobre los Bienes de la Franja





El arzobispo de Barcelona esperando el Metro
 en la estación de Liceu

De nuevo vuelvo a abordar este asunto, todavía sin haberse resuelto,  tras la entrada que publiqué aquí hace más de un año.

«Si Aragón reclama, la Generalitat debería atenderle». Es la respuesta que ha dado monseñor Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, al preguntarle por los conflictos de los bienes de la Franja y de las pinturas de Sijena  en el espacio La Rebotica, de la Cadena Ser.

(Cadena Ser/InfoCatólica) El arzobispo no ha podido ser más tajante: «Lo puedo decir más alto, más veces, pero no más claro». El conflicto de los bienes de las parroquias de la Franja, retenidos en el museo de Lérida, «está zanjado a favor de Aragón y hay sentencias vaticanas que lo dicen y deben cumplirse».

Mons. Omella reconoce que no ha tenido todavía contactos con el obispo de Lérida, pero afirma que «haré lo posible por solucionar este tema».

En cuanto a su receta para todos los conflictos, incluidos los políticos, pasa por «dialogar, hablar y escuchar al otro». «En los tiempos difíciles -dice Omella- el ser humano saca lo mejor de sí mismo».

Esta receta sugiere aplicarla también en la sociedad catalana y del resto de España, para encontrar salida al desafio independentista. «Hay que hablar», dice monseñor Omella, y ser cauce de diálogo y de misericordia con el otro. «Ese es mi cometido» afirma el prelado..

Al ser preguntado por su trabajo en la congregación de Obispos de Roma: «¿Le dejan trabajar al Papa Francisco para modernizar la Iglesia?», Mons. Omella, divertido con la pregunta, ha contestado: «hacemos lo que podemos, igual que los periodistas».

miércoles, 27 de enero de 2016

POEMORIAS (1935-1985) DE EMILIO GASTÓN (ex Justicia de Aragón y poeta)












El pasado 17 de abril tuvo lugar en la Sala Costa del Centro Aragonés de Barcelona la presentación de PoeMorias  de Emilio Gastón. En la mesa, el autor estuvo acompañado por su esposa y fiel colaboradora, Mª. Carmen Gascón Baquero, y el coordinador de la obra, Roberto Rodes. La obra poética se presenta con un original diseño: un estuche que contiene un folleto explicativo y dos CDs.  En el dorso:

"Entiéndase por "POEs", las expresiones artístico-poéticas que Emilio Gastón va glosando en esta micronesia de retazos o "mini-antología" poética vital, en sonoro formato de rapsodia directa y viva voz"

Entiéndase por "MORIAS" las respuestas a los interrogantes planteados por Roberto Rodes como proponente y director de esta sugerente fórmula de PoeMorias".

El folleto contiene la presentación de la obra, "Rapto de las memorias", firmada por la esposa del autor, el poema introductorio "Palabras liminares sobre un abeto por dentro", de Francisco J.Uriz, y un breve repertorio gráfico de la trayectoria personal, política y literaria de Emilio Gastón.

La obra grabada en los dos CDs., y coordinada por su esposa, recopila las experiencias vitales y creativas que viene preocupando desde hace tiempo, sin perder vigencia, a Emilio Gastón y a la ciudadanía aragonesa. A lo largo de dos largas horas, Emilio Gastón, ejerciendo de emotivo rapsoda, va desgranando una serie de poemas con  acompañamientos musicales de personas de gran prestigio, tales como Astor Piazzolla, Antón García Abril, Ángel Oliver, Javier Estella, Miguel Ángel Remiro, Marcel Tournier, Juan Sebastián Bach, Ibrahim Diabaté, Joaquín Pardinilla, José Antonio Labordeta, Víctor Rebullida, Maurice Ravel, Jesús Fandos, Max Reger y otros colaboradores que han aportado textos o músicas para ambientar los poemas.

La colección de grabaciones consta de 28 pomas y confidencias entreveradas. Comienza con el "Diálogo violento con la Selva de Oza" y concluye con el "Somno Solvi". Esta sería la primera entrega que alcanza hasta 1985, cuando lo nombraron Justicia de Aragón y que abarca los primeros 50 años de su vida.  Quedan pendientes por contar al menos treinta años más...  Cada poema va precedido de una emotiva introducción fijando el momento histórico al que pertenece y las razones o sentimientos que le empujaron a escribirlo. Evocaciones  biográficas y nostalgias de un tiempo que transcurrió fecundo y complejo van desfilando a través de palabras poéticas y músicas variadas del gusto del poeta que decidió usarlas como base dramática de sus poemas.

"Ha procurado que estos CDs. huelan a valle de Echo, que rememoren a sus antepasados librepensadores, a la irrelevante OPI (Oficina Poética Internacional), al periódico ANDALÁN..., que se respire el sufrimiento represaliado, las decisiones drásticas como "ser un abogado"...y cómo pueden concebirse leyes humanas divertidas" (Mª Carmen Gascón)

Estoy convencido de que Emilio Gastón ha optado  por comunicar con su voz  las emociones que lo embargan porque sabe transmitir y llegar al fondo de los que tienen el privilegio de escucharlo. La dicción del poeta/rapsoda es sosegada al tiempo que enérgica, jubilosa y convincente.

Emilio Gastón es conocido y respetado por ser un ciudadano comprometido e irreductible. Su vida se vertebra sobre tres ríos:

"el río de la poesía, caudalosa y surrealista (solo él, probablemente, es capaz de decir: "Y un día empezamos a llover"), el río del Derecho que mimó desde su despacho de abogado y el río de la política" (Antón Castro)


"El poeta político es siempre más importante que el político poeta", matiza con énfasis Emilio... Los tres caudales, siempre en movimiento, dan sentido a su vida y aguas de todos ellos desembocan en una singular autobiografía que lleva por título PoeMorias. En este ramillete de poemas, Emilio Gastón expone los temas y los símbolos que le han granjeado el prestigio que tiene: el compromiso con el pueblo aragonés, con las montañas, con Aragón, con la idea de pastor junto con las nubes, los relámpagos, los bosques y esa suerte de criaturas huidizas que parecen de cierzo y que están cargadas de compromiso político y de rebeldía.
 
Fundador del Partido Socialista de Aragón (PSA) de carácter republicano, federal y autogestionario que se hará más merecedor  de simpatías que de votos, quizás porque peca de ser más idealista que pragmático...  Solo logrará un escaño en las Primeras Cortes Democráticas. Esto le permitirá participar en los Pactos de la Moncloa, siendo portavoz del Grupo Mixto y miembro de la Comisión Constitucional.  Poseedor de un prestigio indiscutible, Emilio Gastón acabará siendo nombrado Justicia de Aragón en 1987, por acuerdo unánime de las Cortes de Aragón, permaneciendo en el cargo hasta 1993. Durante esta etapa fundará el Foro de Derecho Aragonés.  En el ejercicio de este cargo se rodeará de mujeres y abordará, entre otros , los problemas que más les atañen.

Como conclusión de la reseña de este acto, solo me resta por añadir que fue muy grato e ilustrativo:  medio siglo de la biografía de Emilio Gastón y de la historia de Aragón se fue desgranando a través de la muestra de  poemas recitados por el autor, de la interacción que mantuvo con sus acompañantes en la mesa ((Mª. Carmen y Roberto), del documental de imágenes históricas que se iba proyectando en la pantalla y del diálogo que mantuvo con algunos de los presentes.

P.D. Ya publiqué este artículo en el nº468 del Boletín del Centro Aragonés de Barcelona
Más información sobre Emilio Gastón: AQUÍ


jueves, 26 de septiembre de 2013

ANTÓN CASTRO, PREMIO NACIONAL DE PERIODISMO CULTURAL 2013



Recibo con alborozo la noticia de la concesión de este premio a Antón Castro. Justo y merecido. Tengo el gusto de conocerlo personalmente, de haber leído algunos de sus libros, su blog y siempre acudo a la presentación de sus libros cuando viene a Barcelona. 

El periodista aragonés de origen gallego Antón Castro (A Coruña, 1959) ha sido galardonado con el Premio Nacional de Periodismo Cultural, dotado con 20.000 euros, por su "destacada" labor en los medios, tanto de prensa escrita como en el programa televisivo "Borradores", de Aragón Televisión. Castro dirige en la actualidad los "Encuentros" literarios que se celebran anualmente en Albarracín. Además, parte de su obra literaria se ha inspirado en temas y personajes relacionados con la provincia de Teruel, a la que está muy vinculado tanto él como su familia. El jurado del premio ha reseñado también la actividad llevada a cabo por Castro en los últimos años, "tanto en su blog como en su perfil de redes sociales, medios empleados por el galardonado al servicio de la difusión de la cultura"

Además de diversas obras como poeta y narrador, tiene en su haber libros de periodismo cultural, como "Veneno en la boca", formado por un conjunto de entrevistas con grandes representantes de la literatura y la cultura aragonesa. 

Reproduzco parte de su última entrada en su blog que recomiendo encarecidamente 

AUTOBIOGRAFÍA SOBRE DOS RUEDA 

Antón CASTRO 

Mis dos primeros recuerdos están vinculados a la bicicleta. Mi padre, que iba en bicicleta al trabajo a las canteras de A Grela, A Coruña, me sentó en el transportín y me llevó a la casa en A Maceira donde había servido desde los ocho años hasta su servicio militar en Melilla. Fue un viaje increíble: de vez en cuando giraba la cabeza y me preguntaba si todo iba bien, si me gustaba que me diese el viento en la cara y si no tenía miedo. Claro que lo tenía pero creo que no se lo dije. Cuando llegamos todo me pareció extraordinario: me presentó a aquella gente, que eran sus segundos padres, y entramos en una especie de cobertizo donde había una mujer loca que se alegró mucho de verlo. Mi padre, que era más bien lacónico, me dijo: “Esta es la hermana enferma que me dio la vida en una casa ajena”. No sé si la frase es un recuerdo inventado, pero sí percibí cómo mi padre la trataba con inmensa dulzura, cómo se dejaba arrullar por una voz que parecía un llanto sordo o una acumulación caótica de sonidos intraducibles como ayes de cristal. Aquella joven, nunca supe su nombre, vivía recluida en una suerte de establo que tenía un camastro. Después, mi padre me enseñó la huerta, los campos de siembra y algo que siempre me ha gustado mucho: el hogar, con sus cadieras y una chimenea inmensa, donde se colgaban los jamones. 

Pocos días después volvió a subirme a su bicicleta y me llevó a casa de mis abuelos maternos. Conservo recuerdos borrosos, vi el precioso hórreo con vistas sobre el valle de Larín. Se torció todo muy pronto: mi padre y mi abuelo se pusieron a discutir. Y yo me eché a llorar, agarrado a la falda de mi abuela Pilar. En un determinado momento, cuando las voces se habían vuelto airadas, como si fueran a pegarse, creo que dije: “Papá, vamos a casa”. Me sentó de nuevo en el transportín y se puso a pedalear. El trayecto de vuelta era más difícil, con cuestas, y empezaba a caer la noche. A lo lejos, cuando salíamos a un claro del bosque, se veía el mar. El mar de Barrañán, desdibujado en la lejanía bajo las últimas luces del crepúsculo. Con el miedo en el cuerpo, me agarraba a mi padre. Ninguno de los dos decía nada. Jamás me volvió a llevar en su bicicleta. Si le pedía que lo hiciera, su respuesta siempre era la misma: “La bicicleta no es para jugar. Es como la pota de la comida: un instrumento de trabajo. Recuérdalo bien”.

Desde luego. Pronto, un domingo por la tarde, tuve una visión que entonces, y aún hoy, me parece insólita. El C. F. Peñarol, de Lañas, que así se llamaba mi pueblo que contaba con una pequeña estación de autobuses y varios molinos de agua, recibía al Penouqueira, de Arteixo, la localidad de Arsenio Iglesias y de Inditex. Y de repente, media hora de antes se iniciase el choque, empezaron a llegar ciclistas y ciclistas, chicos jóvenes un poco mayores que yo del pueblo vecino: todos venían envueltos en impermeables de colores, verdes y amarillos, sobre todo; no tardaría en saber que se los habían hecho ellos mismos o sus madres. Tuve la sensación de que eran extraterrestres o astronautas o aparecidos de una tarde de llovizna. Esa imagen no se me ha borrado de la cabeza. Me di cuenta de que para ellos la bicicleta no era exactamente un instrumento de trabajo. O quizá sí: era una máquina para pasear, para llegar a los sitios, para divertirse, y podía disfrutarse así, con un protector contra la tormenta o el orballo. 

No tuve bicicleta en la adolescencia. Mi padre, que era temeroso, siempre tenía la misma respuesta: “¿Para qué la quieres? ¿Para matarte?”. Sin embargo, aprendí a montar pronto y los gemelos Dubra, que tenía una roja y una azul, me dejaban una de las suyas. Era extraordinariamente feliz. Por entonces ya amaba el ciclismo e iba siempre, a través de la radio y la televisión, con Eddy Merckx, pero también con algunos ciclistas más modestos: José Luis Abilleira, en la montaña, o José Pesarrodona, buen contrarrelojista. Lo que hacía, montado en la bici, era radiar etapas del Tour o de la Vuelta. Pedaleaba, por el llano o por la montaña, y hablaba y hablaba sin parar: Merckx corona en Mont Ventoux, Ocaña lo pierde todo en una caída, Joop Zoetemelk y Raymond Poulidor rivalizan en la subida a Val Louron. Aquellas carreras en solitario se parecían mucho a la alegría. Luego, apostado en un rincón del campo de fútbol, Barral, el sabio de ciclismo, explicaba el secreto de las escapadas, de la contrarreloj por equipos o la importancia de puntuar en las metas volantes. Era su modo elíptico de realizar un análisis de la clasificación general del Tour. 

He vivido en distintos pueblos de Teruel: Cantavieja, “la bienamada de Cabrera”, Urrea de Gaén, el pueblo natal de Pedro Laín Entralgo, o La Iglesuela del Cid, donde Manuel Vicent pasó temporadas en su adolescencia. Ahí empecé a tener mi primera bicicleta. Rozaba ya los cuarenta años. Al trasladarme a Garrapinillos, un barrio de Zaragoza que está situado cerca del Canal Imperial y del aeropuerto, me reencontré con la bicicleta de otro modo. Un verano hice casi mil kilómetros. Y al siguiente, cerca de dos mil, siempre por mi entorno: Pinseque, Utebo, el Canal Imperial o Casetas, el barrio donde nació el escritor y periodista Antonio G. Iturbe. 

A lomos de la bicicleta el motor eres tú mismo, la fuerza son tus piernas, la lucidez y la tranquilidad son tu estado de ánimo: el deseo de disfrutar sin aspavientos. Cuando inicié esta segunda salida, por decirlo así, al modo cervantino, me di cuenta de que quería escribir un libro sobre el paseo en bicicleta. Quería contar las sensaciones, hablar de ese dominio de los espacios y del paisaje, de los olores que te invaden, de lo que ves (las piscinas, los jardines, las fincas de maíz, los senderos que van y vienen, las higueras del camino que te ofrecen sus frutos y una promesa de sombra), quería hablar de esa impresión de esa sensación de gozo absoluto, de dominio. Con o sin cansancio, se agudizan la sensibilidad y el instinto de observación. Sobre el sillín el mundo uno se ve de otro modo: el paseo es la metáfora del movimiento, de la vida. Tiene algo de conquista del aire y de uno mismo. El esfuerzo es gozoso y estimulante: te llevas a ti mismo. Y todos tus sentidos se abren y se disparan en mil direcciones: te conviertes, de entrada, en un coleccionista de paisajes, en un fotógrafo que compone un sinfín de instantáneas imaginarias, experimentas un sentido de la libertad casi inefable. La libertad, pura y primitiva, también es eso: pedalear, recorrer kilómetros, adueñarte de los relieves de la calzada, pugnar contra uno mismo, querer ir más allá casi siempre. Querer ir. En la bicicleta se ensancha la imaginación y se piensa, se redactan aforismos mentalmente, se escriben los primeros poemas. 

Como tenía en la cabeza la idea de escribir un poemario, en verso y prosa, surgió casi con espontaneidad. Un día, a orillas del Canal Imperial, pescaban un padre, escritor y pedagogo, Víctor Juan Borroy, y su hijo Guillermo. Me paré a saludarlos, sin saber que de ese encuentro iba a nacer el primer poema, el arranque de todo. Víctor me habló de Ramón Acín, el pintor y escultor anarquista que expuso en Barcelona en los años 30, y conté su historia: la relación con sus hijas, con su mujer Conchita, pianista y tenista en Huesca, y con el perro Toby.

Todos los días, como si estuviera iluminado por dentro, regresaba a casa con un poema en potencia: con un poema en verso o prosa, con una historia (que a veces nacía de la contemplación de una casa abandonada o de una amazona que intentar dominar una hermosa yegua en un picadero), con una intuición, con una inquietud. Así, a medida que redondeaba la autobiografía del ciclista de verano, también descubría vínculos de otras criaturas con la bicicleta: la cantante Nico, que murió a consecuencia de una caída; Pierre y Marie Curie, que hicieron su luna de miel en bicicleta por los caminos y las carreteras secundarias de Francia; el escritor Horacio Quiroga; el ciclista rebelde Laurent Fignon, el realizador Jacques Tati, que hizo una película inolvidable como Día de fiesta, protagonizada por un cartero en bicicleta. Así nació uno de los libros de mi vida: El paseo en bicicleta (Olifante, 2011). Contiene, también, mi declaración de amor a Zaragoza, la ciudad que me acogió en 1978. 

La bicicleta le ha dado alas a mi imaginación. Le ha dado alas a mi fantasía. Y a la vez es algo muy cotidiano: encarna el movimiento, una velocidad más o menos sensata, y la medida de mis posibilidades. Es un lapso de intimidad muy particular: vas contigo y con tus pensamientos, y estás en el mundo. Te buscas y te encuentras. Pareces decirte: “Allá voy con la certeza de que la meta / está cerca o muy lejos: / sobre mi piel o enterrada / en un misterioso cuarto de mi sangre. / Allá voy y a mí mismo me persigo”. A lo lejos, en los días de nitidez, ves la cumbre del Moncayo que inspiró a Antonio Machado y a Gustavo Adolfo Bécquer. Piensas y recuerdas. Escarbas en tu propia memoria. Sueñas con los ojos muy abiertos. Me gustan más las pequeñas subidas que los descensos. Ahí, con sacrificio y dolor, el ritmo depende de tus fuerzas. Te mides. En los descensos, todo es más ingobernable y a la vez ese descontrol resulta fascinante: se saborea más cuando no tienes miedo y te dejas ir, a tumba abierta, seguro, confiado, con una peligrosa y temeraria felicidad dibujada en el rostro. Descender bien es un arte.

viernes, 5 de octubre de 2012

El Goya pasa a llamarse TEATRE GOYA CODORNÍU




  


Todo tiene un precio, hasta la identidad... Y no me gusta nada. A este paso acabaremos vendiendo el alma...si es que todavía no la tenemos hipotecada.

El Teatre Goya del Centro Aragonés de Barcelona, uno de los más antiguos y recientemente reformado por instituciones aragonesas y catalanas, pasa a llamarse TEATRE GOYA CODORNÍU, tras un acuerdo entre Focus, la empresa explotadora, y la empresa Codorníu productora de cavas catalanes. Se trata, parece ser, del primer teatro en Cataluña que estrena la fórmula de colaboración estable con una marca. 

Esta iniciativa forma parte del objetivo de las empresas de artes escénicas de buscar nuevas fórmulas que ayuden a los teatros a paliar las dificultades económicas por las que atraviesa el sector, a las que se añade, a partir del 1 de septiembre, la subida del IVA.

A partir de este acuerdo, el teatro Goya recibirá una cantidad de dinero - que no se ha desvelado - y a cambio Codorníu podrá disponer de una fila de 20 butacas en el teatro para sus actividades sociales y culturales.

El Teatre Goya, dirigido artísticamente por Josep Mª Pou, viene ofreciendo desde 2008 una programación, con altibajos, que goza del favor del público en líneas generales. La prueba es que tiene una ocupación media del 70 %. Un auténtico éxito, dados los tiempos que corren...Presumo de haber asistido casi a la totalidad de los estrenos.